miércoles, 9 de enero de 2013

Comida y más comida

Acabado oficialmente el puente Guadalupe-Reyes, es hora de iniciar las dietas... hasta que llegue el 2 de febrero. Aunque acerca de algunas de estas costumbres ya les había hablado anteriormente. Este año el enfoque será en la comida en las fiestas decembrinas.

En México empezamos la fiesta desde el 12 de diciembre, celebrando a la Virgen de Guadalupe. Hay un dicho en nuestro país que dice "en México no todos somos católicos, pero todos somos guadalupanos". La devoción a esta virgen hace que se forme una de las peregrinaciones más grandes del mundo dedicadas a una virgen. Claro que ese día no pueden faltar el pozole, los tacos, las tortas, todo lo que se les pueda ocurrir para conmemorar la fecha.

Por algunos días previos a Navidad se celebran las posadas (no estoy segura si son 14 ó 16), que muchos en otros países conocerán como ocasión de romper piñatas. Pero es una conmemoración del tiempo en que José y María estuvieron pidiendo posada en Belén (según la Biblia) para que pudiera nacer su hijo. Diario se repiten y a cada casa (de los que quieran participar) le toca "dar posada" a los "peregrinos". Dar posada se refiere a ser la última casa de la noche en la que se pide posada y es aquí donde se acepta que entren los peregrinos; usualmente es la casa a la que le toca invitar el café, el pan, la cena, es en la que se rompe la piñata, entre otras tradiciones propias de la religión.

Después viene Navidad. En esta fecha, independientemente de lo que se conmemora realmente, las familias se reúnen y hacen cenas más grandes de lo que usualmente hacen en todo el año. Una cena típica contiene un pavo o un pollo, usualmente relleno; o un lomo o pierna de cerdo (puerco, chancho) guisada con algún tipo de salsa picante o dulce. Se suele agregar una pasta, en la mayoría de los casos es espagueti aunque en la casa a veces hacemos lasagna. Se prepara una ensalada de manzana y otra llamada "ensalada Nochebuena" que emula el color de la flor de nochebuena (ahora entiendo el nombre) ya que es prepara con betabel (remolacha), pero también lleva otras cosas como cacahuate, jícama y varias cosas más que rara vez me entero, usualmente se prepara una de las dos ensaladas pero si la cena es grande se pueden hacer de las dos. Por último, se brinda con sidra o algún vino.

Año Nuevo es prácticamente lo mismo, aunque con algunas tradiciones que igual ya les platiqué (muy raras algunas). Quisiera incluir aquí en la cena el bacalao y los romeritos, aunque ambos platillos son típicos también de Navidad.

Pero falta una celebración más, día de Reyes. Ese día, aparte de esperar regalos, es para comer rosca (roscón) con chocolate calientito. Es aquí cuando nos damos cuenta de que necesitamos una dieta urgente.

Aunque la dieta no dura mucho, ya que el día 2 de febrero se celebra la Candelaria (otra virgen). La costumbre es que, si les tocó muñequito (niño Dios, niño Jesús) en la rosca, les toca invitar los tamales el día 2. Así que se rompe la dieta nuevamente.

A los lectores internacionales, ¿qué es común comer en las fiestas de diciembre?

Nos seguimos leyendo.

Tenshi

jueves, 3 de enero de 2013

Abuso del cliente... en Infinitum

Navegando en la red encontré datos de conexión de internet en algunos países, en donde a México le va bastante mal en el ranking, de hecho es el país con la conexión más lenta y más cara del mundo. No es sorpresa.

En enero de 2012 hubo una falla muy importante de internet en mi casa, lo cual nos dejó sin el servicio por más de dos semanas. El problema fue el router que Telmex (teléfonos de México) nos provee, así que nos lo cambiaron por uno "nuevo"... es decir, otro sin caja pero funcional.

El técnico que nos llevó el nuevo router me mencionó que estoy con una velocidad de 1 Mb, pero que tengo contratados 2 Mb en el paquete de internet que nos vendieron. Me enseñó dónde verificar esta información a través de mi computadora y me indicó qué decir al momento de poner mi queja. Me pidió no mencionar que él había notado este error, pues ellos tiene prohibido decirnos de algún error que nos pueda beneficiar y lo podrían castigar por ello.

Así que hablé a Telmex, les mencioné que encontré en mi computadora que la velocidad es menor a la que ellos me vendían y tardé como dos meses (entre quejas y llamadas) en obtener una respuesta ya que cada vez que llamaba la persona que me atendía tomaba nota del error desde cero y no sabían de lo que hablaba. Cuando por fin me supieron responder, dijeron que al lugar donde yo vivo (al fondo de mi pueblo) no llega más de 1 Mb, que era imposible que yo obtuviera 2 Mb. Prácticamente me dieron a entender que un mega viene empujando al otro.

Hace poco hablé para que me pasaran a facturación y me reembolsaran mi Mb faltante, pero dijeron que estaban trabajando en darnos un mejor servicio y que pronto (me sonó a "algún día, pero no hoy ni mucho menos mañana") aumentarían mi servicio a 3 Mb.

Lo que no entiendo es cómo me dicen que me darán 2 Mb extras cuando ellos mismos me habían asegurado que es imposible que la velocidad sea mayor, pero cuando quiero que me paguen el excedente me dicen que sí van a poder.

Conclusión

Un monopolio es sinónimo de estar atados a un mal servicio, tal es el caso de la telefonía (ya no hablemos de las televisoras) en México. Usualmente las empresas promueven un servicio muy atractivo y después no pueden brindarlo porque no tienen la capacidad. La ineficiencia de Telmex se suma a su pésima capacidad de comunicación interna, en la que se nota que no saben siquiera escribir el problema del cliente, haciendo que se tenga que explicar cada vez el mismo problema a diferentes humanos.

Por ahora sólo queda esperar... a que llegue un mejor servicio de internet (por cable) a las zonas alejadas como mi pueblo. Porque esperar a que Telmex mejore su servicio no va a dar muchos frutos.

Tenshi

Navidad y Año Nuevo

Navidad nuevamente, signo de que el año se acabó y no hay mucho que podamos hacer al respecto. Tal vez suene muy grinch, pero no es mi fecha favorita del año. Me gustan las decoraciones, las luces, las buenas intenciones, la música, el ambiente, la convivencia pacífica entre los seres humanos... pero me pregunto, ¿por qué a mí me tienen que tocar justamente estos seres humanos para convivir? En fin, razonaré más acerca de este tema en privado.

En 2012 me enfermé dos veces cerca de fin de año. La primera vez fue en noviembre, ahora en diciembre, dos días antes de Año Nuevo. No fue bonito, ya que tomar tanto medicamento es desagradable (las inyecciones las tolero). Así que el año se fue con enfermedad y recibí al nuevo con enfermedad. Espero no sea un patrón de conducta en 2013.

Reflexionando un poco en estas fechas (no puedo hacer otra cosa mientras estoy enferma), vi que no he formulado mis propósitos de año nuevo. En serio, no los he pesando... mucho.

Empecemos por lo primero, 2012. Este año me trajo nuevas amistades, un examen de japonés, un año lleno de materias de maestría, vacaciones de semana santa con la familia que siempre son muy buenas, buenas noticias, malas noticias, revisité el pueblo de mi mamá, un año entero de japonés (yupi!!), algunos reencuentros, más enfermedades, diagnóstico de migraña, libros leídos, muchos comerciales vistos y muchas nuevas obsesiones como el Nail Art y nuevamente Inuyasha (me enamoro de este anime/manga cada vez que lo veo/leo).

Pero para 2013, aún no tengo idea de que me depara el destino para semejante año. Primero es el año en que acabaré la maestría, después de haberla iniciado en 2011. También es el año en que debo empezar a juntar todos mis documentos e iniciar los trámites para irme a Japón. Pero aparte de eso, inicio en la incertidumbre este año.

Tengo pocos propósitos, más modestos quizá.


  1. Aprender más japonés
  2. Ahorrar para mi viaje a Japón
  3. Hacerme más diestra en el Nail Art
Este año no sé si leeré más libros, si mejoraré calificaciones o si me irá mejor en el amor. Hay una sensación de libertad al no tener la certeza de todo, espero así se mantenga el 2013, un ratito más. Claro, sé que seguiré escribiendo todo este año.

Y ustedes, ¿alguna vez han empezado un nuevo año con tanta incertidumbre?

Nos leemos a la próxima.

Tenshi

jueves, 27 de diciembre de 2012

Comparaciones que no se pueden evitar

Una semana antes de Navidad salí de paseo (no por voluntad propia) a San Antonio, Texas. Lo cual me permite darles un consejo, cuando hagan un presupuesto a largo plazo (ahem... Japón), deben considerar el hecho de que hay situaciones que pueden desbalancear cualquier cuenta.
Pero ya de vuelta en México, con señal 3G, comerciales en español (español normal) y alejada del mundo de las compras, no pude evitar hacer comparaciones.

Idiomas

Es la parte más obvia, mucho inglés. Pero también muchísimo español. Aquí la duda es si quieren comprar o quieren practicar el idioma. La primera es posible, la segunda no mucho. En San Antonio, por lo menos, siempre encontrarán alguien que hable español (no pidan buen español porque es difícil) o la persona en turno buscará a alguien que lo haga. Es una zona de exceso de idioma español. Texas en general tiene mucha habla hispana.
Comparativo
Pues es obvio, aquí se habla un idioma y punto, pocas personas saben inglés o algún otro idioma.

No pude evitar tomar esta foto, habla por sí sola

Mercadotecnia - Publicidad

Sí, el escuchar anuncios en otro idioma cambia el paradigma de cualquiera. Pero ninguno me hizo sentir NADA. Todos los comerciales (y activaciones) que llegué a ver se enfocan en una sola cosa: descuentos y precios. Sí, parece ser que al norteamericano promedio lo encantan los números. Bueno, también hay mucha (muchísima) Navidad utilizada como campaña mercadológica, pero enfocada en los regalos que vas a comprar, en cómo los vas a envolver y en la felicidad que estas cosas materiales van a brindarle al receptor del regalo; todo esto generando como consecuencia el quedar bien al dar un regalo perfecto (y que haya permitido ahorrar). Una cosa que no vi es "el Fin del Mundo", no está por ningún lado, tal parece que en Estados Unidos aún hay temas tabú, entre ellos los que hablan del fin del mundo, me atrevo a suponer que es superstición.
¿Cuál es el comparativo con México?
La cultura mexicana (en México, no USA) no acepta el hecho de que un anuncio tenga precios, es algo privado y no es fácil entender un anuncio que utilice precios, además son considerados anuncios para niveles económicos bajos o muy bajos (Aurrerá y Mamá Lucha son para un estrato socioeconómico bajo y muestran precios). La Navidad también es pretexto de venta, igual ridiculizan a los personajes de la ocasión al extremo de volverlo algo desagradable (el comparativo es que es igual). Sin embargo, no se deja muy claro el asunto de los regalos, no se enfatiza el envolver, el dar algo material, las cosas son complementarias al sentimiento y calor de las fechas. Acá el fin del mundo es el tema de moda y su vinculación con campañas publicitarias ha probado ser efectivo, es una burla y ya saben que en México somos expertos en el tema de reírnos de la tragedia.

Todo es Navidad (lo cual no es malo)

Newtown, Connecticut

El tema deprimente de esta Navidad. No se habla de otra cosa, las noticias en el desayuno, la televisión en el lobby del hotel, todos hablan de la desgracia. Poco a poco empiezan a mostrar historias de las familias y de las víctimas. Las historias se centran en lo emotivo, en las víctimas, en los héroes. Siempre que hay tragedia, Estados Unidos crea héroes. Se habla de leyes, de armas, las banderas están a media asta, es un país en luto.
Comparativo con México
Acá tenemos 100 veces más muertos en un año (dato sacado de la manga, a modo de exageración), que lo que ellos tuvieron en esa tragedia, pero parece que ya es costumbre. Si una persona recibe una bala, se le interroga para saber si tiene conexión con el narcotráfico; ya que si muere baleado, se rumora y se mancha su memoria vinculándolo al crimen. En México no hay héroes, todos son culpables, tal vez es nuestra incapacidad de creer en el prójimo. Las noticias en México pasan de una tragedia a otra, de un muerto a otro, somos insensibles en ese aspecto, o sólo decidimos ignorar lo malo.

Banderas a media asta en todo el país, las de ahí son mis imouto-chan (hermanas)

También me dediqué a las compras navideñas, compré regalitos para mi familia y para mí, eso es algo que se puede hacer muy bien por esos rumbos. Pero en general estos fueron los aprendizajes que traje del otro lado, donde el pasto (césped) no es más verde, sólo es diferente.

Tenshi

domingo, 2 de diciembre de 2012

Vino... y se fue

Así es, el JLPT vino y ya se fue. Recordarán que los nervios no me dejaban en paz, pues logré convencer a mi hermana menor de que pidiera el permiso por mí, diciendo que era una salida al museo y que podía acompañarla alguien más (¡¡¡yo me apunto, yo me apunto!!!) Así que el estrés disminuyó lo suficiente para poder estudiar.
Se preguntarán, ¿qué tal me fue?, ¿fue difícil? Sí y no. Hubieron cosas que me sabía muy bien (kanjis gracias a Obenkyo) y lecturas de comprensión y audio (gracias a las clases). Pero el asunto del vocabulario no se me da, me pierdo en muchas palabritas y palabrotas (en éstas últimas sobre todo) y creo que el mejor consejo (para los que no lo pidieron) es que se llene de vocabulario y SINÓNIMOS. La guía que dan vale la pena, cuando se pueden ver las copias. Las listas de vocabulario en internet son útiles, búsquenlas y ámenlas, cásense con ellas de ser preciso. En cuanto a mi calificación, estará en marzo, así que tengo un trimestre de angustia. Aunque creo que mis resultados no serán muy honrosos, tengo un poco de esperanza.
Pero, dejemos el examen a un lado, empecemos a ver que se acerca Navidad, el fin del mundo antes de ésta, Año Nuevo, otro cumpleaños. Sólo tengo un pendiente académico y es la presentación de japonés el jueves, el cual obviamente seguimos preparando y espero poder contarles pronto.
Volvamos al día de hoy. Después del examen, una merecida comida en un restaurante que parece hecho por los mismos dioses shintoístas, al menos su comida. Probé uno de los platillos más deliciosos que pueden existir en este mundo, Chirashi. Es como un sushi pero en partes. Es una cama (muy generosa) de arroz blanco hervido, con raíz de calabaza dulce y huevo dulce en tiritas, con sashimi variado, entre el que recuerdo pulpo, atún, róbalo y algún otro que mi memoria no me permite recordar.
Como el día ha sido agotador, solamente me resta dejarles algunas fotos de la comida de hoy, unas ricas gyozas y chirashi de platillo principal.






Tenshi

domingo, 25 de noviembre de 2012

JLPT: preparando el camino

Estudiar otro idioma puede ser divertido y relajante, hasta que llega el examen que prueba nuestro nivel en el idioma. Este año aplicaré para el nivel N4, que es el segundo nivel básico y prácticamente la barrera hacia niveles intermedios.

Alguna vez tomé el examen TOEFL, de hecho fueron muchas veces, para entrar a la preparatoria, luego uno después de cada semestre los dos primeros semestres, después para salir de la preparatoria (el de ubicación de la carrera) y para salir de la carrera. Terminé con 613 puntos y no volví a hacerlo jamás, ya tiene rato que caducó. Me enfermó tanto examen, cada que había oportunidad tenía que presentarlo. Lo más desgastante eran las clases en las que nos enseñaban los trucos para contestar el examen, no eran clases del idioma; lo bueno es que las dejé a la mitad, tal vez me hubiera ido mejor pero no hubiera sido una calificación muy honesta.

Ahora me estoy preparando para uno más. Cada año, en diciembre se realiza a nivel mundial el JLPT, que mide la capacidad de comprensión del idioma japonés. En Japón se realiza en más fechas, pero para el resto del mundo es fecha única, la misma para todos. JLPT son las siglas para Japanese Language Proficiency Test (examen para la competencia en el idioma japonés). Hay 5 niveles, siendo el 5 el más básico y el 1 el nivel nativo. Este examen es diferente a los de otros idiomas ya que no es uno mismo para todos los niveles, sólo se puede aplicar a un nivel y si se falla en éste, no se da en automático el nivel inmediato inferior, sino que simplemente se reprobó y hay que esperar otro año para presentarlo nuevamente.

Cada nivel tiene un número de kanjis que evalúa, reglas gramaticales y vocabulario (verbos, sustantivos, adjetivos y adverbios principalmente); esto sumado a todo lo evaluado en los nieles más bajos (N3= vocabulario, gramática y kanjis de N4 y N5 + N3 por ejemplo). Pero esto no es todo, también es necesario saber escucharlo y hay toda una sección para ello.

Una de mis mayores preocupaciones es que el año pasado no presenté el N5, que era el nivel que me correspondía; además que hace 4 años también me quedé sin la oportunidad de presentar el examen (me hubiera ido muy mal ya que mi clase era demasiado básica). La primera porque era en domingo (siempre lo es) y el patrón hace berrinches si salgo ese día. Ahora también, siendo este permiso mi mayor preocupación. No sé si se los he comentado, pero el patrón es racista y odia a los japoneses (asiáticos en general pero no distingue cuál es cuál) por lo que no sabe que tomo clases de este idioma o que presentaré un examen al respecto.

En fin, vamos de vuelta al examen. Es muy sencillo aplicar para éste. Se debe pagar una solicitud, el examen y, opcionalmente, una guía de estudio. La solicitud y la guía fueron enviadas a mi sensei, pero no es necesario aplicar a través de un profesor o una escuela, también puede hacerse de forma personal, comunicándose con Fundación Japón en cualquier país, además la embajada de Japón siempre cuenta con información y contactos.

La solicitud es una página, la cual debe ser llenada a mano, con letra de molde. Lo curioso de esta solicitud es que viene con un instructivo de llenado, ya que debe llenarse rigurosamente de una sola forma y totalmente legible. Las instrucciones vienen en japonés e inglés y aparte las envían en español. La maestra de japonés nos sacó una copia de la solicitud para llenarla como prueba, una vez entendido todo debíamos llenar con tinta (sin equivocarnos) la solicitud original. Me puse nerviosa pero logré llenarla sin problemas.

A los pocos días de que la sensei envió de vuelta nuestras solicitudes ya llenas, me habló una profesora de Fundación Japón preguntándome acerca de unos datos que tal parece olvidé llenar, le dije cuál era mi respuesta a esa pregunta y todo quedó arreglado. Para como son estrictos acerca del llenado de la solicitud, creí que tendría que pagar otra, pero no fue así. Fue un lindo detalle.

Como otros compañeros van a presentarlo también (N5), pedimos guías de todos los niveles. Yo terminé ya de hacer toda la parte escrita (hay escrita y de escucha por así llamarlas) del N5 y creo que lo sacaría sobresaliente (si hubiera esa calificación) porque pude hacerlo sin problemas, sólo fallas en vocabulario, cansancio por tanto tiempo sentada frente al examen y algunos olvidos que requieren estudio moderado. La peor parte vino cuando empecé a hacer el N4, no pude. Tal vez fue bloqueo o nervios, pero sí es un nivel alto, pero no tan malo como parece, requiero estudio y concentración, tal vez mucha memoria. Las guías vienen con un CD con la parte de escucha para hacer los ejercicios correspondientes.

Una parte que todos odian es el reconocimiento de kanjis (ya saben, ideogramas chinos llevados a Japón y tal parece que les tomaron gusto porque usan solamente 4,000 de ellos), pues usualmente ponen kanjis muy (MUY) parecidos al que preguntan, pero sólo cambia una rayita, la posición de algún radical o un detalle claramente insignificante. Para esta parte me he apoyado con una App para Android (sí, ahí va el comercial) que se llama Obenkyo, es gratuita y sirve (como su nombre claramente lo dice) para estudiar. Vienen vocabulario y kanjis por nivel, siendo esto lo más útil, la división en niveles. Me he dedicado a estudiar los kanjis de mi nivel, viendo que ya hay cosas que sé qué dicen o de menos me doy idea debido a los significados de cada uno, aunque no sepa la lectura fonética (cosa que igual debo estudiar).

Como verán, preparar este examen puede hacerse con la ayuda de varias herramientas, tanto la enseñanza en el salón de clases (donde vemos gramática como si no hubiera mañana) como de la tecnología (internet, Apps, etc.) La idea para este examen es estar lo más relajado posible, cosa que espero poder hacer una vez terminado el examen, porque me pone de nervios el permiso que hay que pedir para pecar de abandona familias y la peor hija del mundo sólo por salir un domingo (con el respectivo bajón de sueldo que eso me puede significar).

A una semana de presentar el examen, estoy más nerviosa por el permiso que por el examen mismo. Llevo años estudiando el idioma (más de un año de manera 100% formal y continua) y entrar a nivel 4 sí es un reto. Pero es mayor reto poder salir un domingo. He pensado que, aunque no lo pudiera presentar, eso sólo reforzará mis planes para ir a Japón y, si no tengo muchos motivos en México para regresar, quedarme allá más tiempo o definitivamente.

Hasta la próxima.

Tenshi

martes, 20 de noviembre de 2012

Desatención telefónica

A todos nos ha pasado, ya sea para reportar fallas de luz o pedir un saldo de tarjeta de crédito, pero hemos tenido que lidiar con un servicio de atención telefónica. Mi percepción es que las empresas que brindan atención telefónica se están quedado obsoletas, pues si bien antes era la forma más personal para que el cliente resolviera sus problemas y dudas, ahora se ha vuelto una pared llena de burocracia a la que nadie quiere acudir y la que evita que quejas y comentarios lleguen a la empresa, como si ignorándolos (o poniendo barreras) fuera a hacer que desaparezcan.

El suplicio

Saber que no queda otra opción para la comunicación con una marca más que el teléfono, puede resultar desmotivante. El proceso inicia con un número telefónico al cual marcar, para ser recibidos por una musiquita que resultará soporífera el resto de la llamada, después escuchar una promoción que no queríamos, para ser pasados finalmente (ilusos) a un menú, pero antes debemos escuchar el aviso de privacidad (¿para qué?), ahora sí viene el menú de selección. En este bendito menú hay opciones que llevarán a otras opciones que terminarán en una grabación. La única vez que un ser humano contestará será cuando aceptemos comprar algo.

Atajos

Si esta situación les suena familiar, hay algunos trucos para llegar (rara vez) a hablar con un ser humano. El primero es marcar 0 (cero) cuando estén en el menú, algunas empresas tienen ese número para una operadora o conmutador como default. Otra opción es buscar algún menú de ventas, ya que siempre hay algún humano esperando una jugosa comisión deseoso de atendernos, ahí le pedimos que nos comunique con el departamento que buscamos. Un truco sólo apto para pacientes (de paciencia, no de doctores) es esperar al momento en que haya que discar/marcar/teclear el número de servicio/cliente/tarjeta incorrectamente, todos los sistemas tienen (por seguridad) un número límite en que estos datos pueden ser enviados, usualmente después de este límite nos comunican con un humano no grabado (otras me han colgado).

Sustitutos

Si es necesario comunicarse con una compañía, lo mejor será evitar el servicio de atención telefónica y optar por algunos medios más modernos y menos ruidosos (o acaparadores de tiempo). Hasta el momento Twitter y Facebook son la mejor alternativa, no son invasivos y vivimos tan pegados a ellos que la respuesta suele ser más agradable. También el correo electrónico y chat pueden funcionar, dependiendo de la necesidad. El correo y redes sociales permiten tener constancia de la comunicación, cosa que teléfono y chat no nos permiten.

Algo que es totalmente preferible en caso de que lo que busquemos sea atención personal, es acudir directamente a las oficinas, suele funcionar más pues los ejecutivos de las empresas suelen hacerle más caso al cliente que tiene de frente que al que les llama por teléfono (al que ya bloquearon con el número de atención telefónica).

Conclusión: consejo para las empresas, dejen de lado el servicio telefónico y sólo utilícenlo para lo indispensable (y para los enemigos del internet/redes sociales) porque es una carta de presentación muy mala en la mayoría de los casos.

Tenshi