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domingo, 3 de noviembre de 2013

¿Por qué Yamasa?

Sabrán que tengo intenciones (planes muy firmes) de irme a estudiar medio año a Japón. La verdad es que tengo mucho tiempo planeándolo, ya voy a la mitad del camino, falta poco menos de un año para irme.

Al principio quería irme a Tokio, por no conocer otro nombre en ese entonces. Así fue como empecé a buscar escuelas por internet, hasta que di con una que no está en Tokio y tuve que empezar a averiguar datos de otra ciudad y a meterme un poquito más en la geografía de Japón. Cosa que ahora agradezco haber hecho.

Yamasa es una escuela que está en la prefectura de Aichi, en la ciudad de Okazaki, a 30 minutos de Nagoya. Está cerquita de una de las dos estaciones principales de tren y a un lado de un hospital. Además es una escuela de prestigio (como mi actual Universidad, eso no significa nada pero para fines publicitarios siempre será bueno ponerlo) y tiene un modelo educativo que me convenció a mí.


Decidí tomar esta opción porque es la única escuela de idiomas que tiene TODA la información necesaria para inscribirse en su sitio web. Las escuelas más reconocidas de Tokio dan dos o tres datos importantes y después sólo llevan a una liga en donde se pueden poner datos de contacto y ellos responden preguntas específicas. Pero yo no quiero andar preguntando mucho y que tal vez se me escape algún dato.

Tienen datos hasta de la temperatura anual, las flechitas en verde indican los meses en que iré
Ya he leído casi toda la página en inglés/español y con sólo la información que ahí se encuentra he podido decidir la residencia en la que quiero estar y el curso que quiero tomar. También he podido ubicar dónde quedan puntos de interés cercanos como tiendas de conveniencia y supermercados, además que tengo ya los planes de los primeros días de estancia allá. Eso hubiera sido totalmente imposible en otra escuela.

Otra ventaja es que Okazaki (donde se encuentra Yamasa) es una ciudad pequeña, pero céntrica. Tokio al contrario es grande (eso me gusta) pero lejos de las zonas turísticas más importantes. Tokio queda cerca del monte Fuji, de Hakone y otros sitios interesantes, pero la mayoría de lugares turísticos están más cerca de Nagoya que de Tokio. Nagoya es la ciudad importante más cercana a Okazaki.

La ventaja de ser una ciudad pequeña es que es posible pagar rentas del mismo precio que en Tokio, pero por espacios más grandes, un departamento de las residencias de Yamasa mide en promedio 25m^2 y cuesta casi lo mismo que uno en Tokio de 15m^2. No he encontrado otra escuela que tenga residencias propias, tal vez las haya pero no lo promueven.


 
Una cosa más que me convenció de Yamasa es que la residencia más lejana está a 20 minutos a pie de la escuela. En las grandes ciudades eso es imposible, tengo un amigo que hace una hora en transporte público para llegar a su Universidad y lo hace trasbordando. Dos ventajas, ahorraré un dineral (que el transporte en Japón es caro, caro, lo que se dice caro) y haré ejercicio gratis, cosa que no se puede tanto en mi pueblo que o salgo en coche o salgo en coche porque no existe el pavimento.

Otro factor importante que me convenció más es que envié un correo con una docena de preguntas porque la información estaba confusa (en inglés decía una cosa, en español otra, en el folleto que me enviaron otra) y a las pocas horas recibí un correo con todas las preguntas contestadas. Todo muy amablemente y en mejor inglés que el mío (que ya de por sí es un poco desastroso).

Decidí ir 6 meses en lugar de 3 para obtener una visa de estudiante, así tener acceso a un seguro médico de estudiante y además poder hacer un arubaito (trabajo a tiempo parcial) para aplicar y obtener experiencia en el uso del idioma.

Voy a estudiar japonés a Japón, eso es un hecho, pero quiero hacerlo de la mejor forma posible, esto quiere decir no privarme de comidas o paseos por costos no contemplados, quiero estudiar y divertirme, voy en busca de un poquito de libertad... pero ése ya es otro tema.

Después les voy a explicar cómo he armado mi presupuesto y las páginas que pueden ayudarlos a planear un viaje a Japón parecido al mío, de menos para que sepan las consideraciones que hay que tomar un año previo al viaje.

Tenshi

domingo, 15 de julio de 2012

夢 (yume): Sueño

Todo en la vida comienza con un sueño, aunque en raras excepciones se inicia con un accidente. La parte más importante de los sueños es creer en ellos a pesar de lo que el resto de los humanos a nuestro alrededor digan. Mi sueño lo he expresado a lo largo del blog, en mi perfil y he repetido infinitamente a todos mis conocidos: quiero ir a Japón, no más, no menos.

Todo empezó hace muchos años, en la preparatoria, cuando escuché por primera vez una canción en japonés que ya había escuchado antes pero no completa y no le había prestado atención. Aún conservo ese archivo en mi computadora. Cuando empecé a averiguar que el idioma original de muchas caricaturas que me gustaban no era el español, empecé a investigar más y también busqué el significado de esa canción que tanto me gustó. Fue mi primer contacto con el idioma. No es necesario decir cuánto me enamoré de los sonidos y de la idea de estudiarlo. Aunque a finales de los 90s el internet ya era un boom, seguía siendo un lugar muy estático y sólo pocos accedían, por lo que la información no era tan basta como lo es ahora.

Para mi mala suerte, el único lugar en donde se impartían clases de japonés tenía un horario a partir de las 9 de la noche en Pachuca y yo que he vivido con toque de queda desde que tengo memoria, no podía darme ese lujo. Fueron 6 meses después de acabar mi carrera cuando inicié mi primera clase de japonés, aunque un año después las abandoné por decepción y falta de motivación (mi maestra no era lo mejor que digamos) y con un nivel ciertamente bajo. Tomé algunos meses con Miyuki-sensei, quién me enseñó muchos detalles de Japón y del japonés, lo cual fue altamente instructivo para mí. Lamentablemente no estaba en el mejor momento económico para pagar las clases, ya que había veces que ni el transporte podía pagar.

Hace poco más de un año, en mayo de 2011 pude por fin entrar a una clase 100% académica de japonés y hasta ahora las clases han sido entretenidas. Usualmente hay una o dos mujeres aparte de mí, aunque este periodo soy la única alumna mujer y no creo que haga ninguna diferencia. Lo que sí hace diferencia es que hace más de diez años no había oportunidades reales para los que quisiéramos aprender japonés en Pachuca, hace 5 años la única esperanza era internet o mudarse a México (Ciudad de México) para un curso de calidad y que hace un año yo ya haya podido entrar a una clase con un programa académico.

Hace un año aproximadamente empecé también a buscar escuelas de japonés, en Japón. Es increíble cuántas se pueden encontrar en internet con una página en inglés. Pero también vi que muchos precios son algo privativos, sobre todo cuando de vivir en Tokio se trata. Pero lo que a mí me interesa es la inmersión cultural y la seguridad de estudiar en un buen lugar, independientemente de la ciudad. Encontré una escuela que se acomoda a todas mis expectativas y es así como nació la idea de irme a estudiar allá.

La escuela se llama Yamasa y su sitio web es el más completo que he encontrado, de hecho es tan amplio que sería imposible verlo en un solo día. La página contiene información, no animaciones flash que no son útiles cuando yo lo que quiero saber son precios e información del área. He encontrado blogs también con mucha información, más enfocados al estilo de vida de los estudiantes en esta inmersión cultural y su día a día, lo cual es inmensamente útil para mí que jamás he cruzado el charco para ninguno de los dos lados (es decir que no he salido de este continente).

El plan es emigrar para allá en 2014 y quedarme por unos 6 meses, de octubre a abril. Si encuentro un buen trabajo y si nada me ata a México (y pago la deuda que contraeré para poder pagar el viaje), tal vez me quedo allá; debo recalcar que primero tiene que gustarme (y tener la aprobación y bendición de abue, cosa que veo difícil).

He planeado muchos detalles cuidadosamente, he investigado acerca de los sistemas de transporte, además de que la escuela provee mapas en su sitio web que pueden ser muy útiles. También he averiguado precios, he buscado el costo de la vida allá, he leído acerca de los lugares para conseguir cosas baratas para la vida diaria. Por lo visto los precios andan muy parecidos a los precios de la Ciudad de México, que no se me hacen tan pesados.

Hay dos metas que deseo cumplir para este viaje:
  1. Aprender japonés
  2. Conocer Japón
Para la primera es obvio que será cumplida yendo a una escuela de japonés, pero la segunda requiere de dinero y tiempo, por lo que debo ahorrar mucho más que si sólo quisiera estudiar. No soy de vida nocturna y parranda, por lo que no debo hacer un guardadito para esas actividades y ese dinero se irá a viajes a conocer los lugares más interesantes de Japón.

Soy de la opinión de que un sueño debe seguirse a toda costa, el mío no es diferente. Pero muchas veces estoy preocupada por la gente que lo menosprecia. Aunque no me afecta tanto, pero usualmente siento que me miran como si mi sueño fuera poca cosa; me defiendo pensando que ellos han de tener un sueño que es poca cosa para mí. No lo digo, sólo lo pienso y es mecanismo de defensa.

Como esta entrada está llegando casi a las mil palabras y me parece que el cerebro humano sólo está dispuesto a leer unas 400 por entrada (y si llegaron hasta este párrafo los felicito), por hoy dejaré el tema. Concluyo solamente diciendo que sigo luchando, lucharé todo el tiempo y lo lograré.

PD: ¡¡¡Entrada número 50!!!

Tenshi

sábado, 16 de junio de 2012

Soledad... sueños... yo divagando

Estoy en uno de esos momentos melancólicos de la vida en que siento que no hay nada por delante y que todo va a ser igual de abrumador que lo que está atrás. Bueno, tampoco tengo un pasado lleno de felicidad, pero quisiera que mi presente lo fuera. En fin, he divagado mucho y tal parece que lo sigo haciendo.
Principalmente porque estoy llena de sueños y veo que no puedo cumplirlos, sobre todo los que (en cierta medida y no del todo) dependen de alguien más. Es difícil controlar lo que otros hacen, incluso imposible a menos que se les lave el cerebro jajaja.

Pero algunos de estos sueños aún son rescatables y tendré que enfocarme en ellos, el primero (y tal vez el más importante) es el de irme a estudiar un semestre a Japón, es decir 2 cursos en la escuela Yamasa, en la provincia de Aichi. Mi sueño tiene nombre y forma (y precio muy alto, cuesta más que una casa pequeña). Aunque mi psiquiatra (al cual consulté sólo una vez y cayó de mi gracia) minimizó mi sueño, como muchos otros que realmente son importantes para mí, y dijo que eso era un viajecito y que no resolvía nada. Pero usualmente la gente lo hace (querer matar mis sueños) y más que acostumbrarme, he decidido ignorarlos por completo, no soy de las personas que se acostumbran a la gente aguafiestas y sí me deprimen, pero siempre lo han hecho. ¡¡Notarán cuán sensible soy!!

Resumen rápido de mi vida:
Novio: más o menos, bien, a veces mal, a veces mejor, normal... y así sigue la lista.
Vida: un desastre como siempre.
México: más desastroso que mi vida, no sé si sea consuelo en verdad.
Trabajo: sin comentarios, sólo diré que es totalmente desmotivante.
Japonés: según mi sensei ya soy intermedio, pero me siento en básico intermedio, en fin, mejoraré, me quedan algunos años. Excepto cuando la sensei pide hacer enunciados, ya que la inventiva no es mi fuerte, tal vez la gramática se me dé, pero si me pide que arme una oración no puedo, mucho menos una composición pero es por falta de imaginación.
Maestría: sufriéndola. Por un lado me encanta, cuando escucho de marcas y cuando veo anuncios, pienso en target market, en significados tras lo que vemos a simple vista, en el esfuerzo que se realizó para lograrlo más que en el simple anuncio. Me he hecho inmune a las emociones causadas por los anuncios.

Por otra parte, para acabar la maestría, japonés e irme a Japón sólo depende de dos factores: dinero y tiempo. A veces siento que un poco más del primero que del segundo, pero los dos me son escasos. Ahora me he puesto a hacer una pequeña tabla administrativa (recuerden, Tenshi es administradora) de mis ahorros. Definitivamente no puedo controlar entradas y salidas todo el tiempo, me aburre; pero calcular cuánto puedo ahorrar, sí puedo. Claro que esto va de la mano con un cálculo de cuánto me costará Yamasa, todo a precios de hoy (o ayer) y puedo ir actualizándolo cada 6 meses en caso de cambios en los precios y tipos de cambio. Me di a la tarea de averiguar cuánto cuesta la vida en Japón, cuánto cuesta la colegiatura y todos los gastos derivados de estudiar en Yamasa y cuánto cuesta andar de paseo por allá (ni modo que no vaya algún fin de semana a un Onzen o a visitar a mi amiga Naomi o a mi amigo Ernie ya estando por allá). Todo será de fines de semana y en vacaciones de Navidad. Tengo un cálculo aproximado, busqué hoteles en todas las zonas que quiero visitar y la página de la escuela publicó precios de trenes a los puntos más importantes de la zona central de Japón.

Y pues he definido una pequeña serie de consejos o pasos (no llevan necesariamente un orden) que sirven de apoyo cuando se tiene un sueño y lo que necesitamos es aterrizarlo.

  1. Definir qué es lo que queremos lograr (Tenshi quiere ir a Japón).
  2. Definir duración, longitud, etc., todo aquello que pueda medir cuánto queremos que dure el sueño ya que de eso dependerá el esfuerzo que tengamos que hacer para mantenerlo (Tenshi quiere ir a Japón por un periodo mayor a 1 mes).
  3. Definir la utilidad del sueño, esto es importante no para nosotros, ya que el sueño puede ser tan irracional como se nos venga en gana, sino para las personas que suelen pedir explicaciones de nuestros sueños y metas. En este caso es definir una razón realista y práctica aunque nuestro sueño sea más emocional e impráctico (Tenshi quiere ir a Japón a aprender japonés ya que un tercer idioma cada vez es más importante en la vida laboral). Esto ayudará a que las personas que suelen echar abajo nuestros sueños se sientan más seguros de que tenemos los pies en la Tierra. Pero recuerden, los sueños son para despegar los pies de la Tierra y lograr grandes cosas, esto tiene como fin evitar roces a la hora de dar explicaciones o de platicar a otros acerca de NUESTROS sueños.
  4. Definir las razones por las que queremos hacer lo que queremos hacer en realidad, pueden ser las razones más locas del mundo pero usualmente son las más poderosas y sirven de motivador cada vez que un matasueños aparece en nuestro camino (Tenshi quiere ir a Japón porque le gusta Japón). Aquí no debemos dar explicación a nadie más que a nosotros mismos. Cabe aclarar que mi lista de razones es mucho más larga, pero nunca acabaría de explicarla aquí.
  5. Fijar metas en tiempo y recursos (me salió lo administradora). Definir qué actividades necesitamos realizar para llegar a nuestra meta y establecer un tiempo razonable para cumplir cada una de ellas. Además es conveniente cotizar a precios de hoy si es que necesitamos comprar o invertir dinero en cada una de esas actividades, así estableceremos qué recursos necesitamos y podemos empezar a ver cómo los obtendremos (hice una tabla en excel sólo para este fin).
  6. Establecer metas de ahorro (más administración). Una vez que sabemos cuánto vamos a gastar es más fácil saber cuánto debemos ahorrar. Con esto podemos definir una meta semanal o mensual de ahorro, lo cuál es más fácil hacer cuando tenemos una meta en mente (Tenshi jura solemnemente no comer tanto sushi de ahora en adelante para ahorrar para su viaje a Japón).
  7. Realizar todo el papeleo necesario. Desde inscribirse a una escuela hasta irse a las Olimpiadas requiere de tener en orden todos nuestros papeles, obtener visas, permisos, cartas de recomendación, actas de nacimiento originales, pasaporte, etc. Muchas veces sólo será presentar una identificación, pero es necesario revisar que toda la parte burocrática esté cubierta mucho antes de que suceda alguna eventualidad.
  8. Investigar. Esto realmente no va en ningún orden, recuérdenlo por favor. Para lograr algo debemos buscar a otras personas que lo hayan logrado antes que nosotros o a aquéllos que lo han intentado (creo que no debo recalcar el hecho de que por internet esta búsqueda es más amigable, fácil y menos invasiva). Podemos buscar páginas oficiales relacionadas con nuestro sueño y blogs de personas que anden en el mismo camino que nosotros, estos últimos son recursos invaluables pues parten de la opinión y experiencias de otros, lo cual puede ser muy educativo (Tenshi ya leyó casi toda la página de Yamasa, blogs de ex-estudiantes, vio videos de Okazaki y monitorea el yen a diario).
  9. Por último, y creo lo más importante, no dejar de soñar. Usualmente los "golpes de la vida" suelen bajar a la gente al mundo "real" y mantenerse dentro de una serie de estándares y normas preestablecidos para mantener la racionalidad de la población. Pero, lo que ha hecho que este mundo avance son personas que no dejaron de soñar y que no dejaron que sus ideales fueran pisoteados. Así que, por más loca que sea su idea o por más extraña que pueda parecerle a la población racional, anímense a lo irracional y tal vez termine siendo más productivo que apegarse siempre a la realidad.
 Tenshi!