martes, 26 de noviembre de 2013

Identificando el TARGET: iPhone 5s/5c vs. Samsung Galaxy S4

Una de las cosas que más me gustaron en la maestría/licenciatura referentes a marketing es la identificación del público objetivo. Era divertido, disfrutaba las tareas que implicaban ver comerciales y analizarlos de cabo a rabo.
Justamente empiezo una sección (que espero dure más que otras de este blog multitemático) referente a marketing, en la que les doy mi nada objetiva opinión y les desmenuzo el target de algunos comerciales que veo en mis tardes de series (recuerden, tengo debilidad por las series policíacas) o de productos que tienen publicidad interesante.

Empiezo con los dos pesos pesados a nivel mundial en smartphones, dos teléfonos presentados este año. Apple presentó el iPhone 5 a finales de 2012, después presentó el 5C y 5S hace pocos meses, finales de este año prácticamente (para mí, de julio en adelante ya es finales de año). Samsung presentó a principios de este año su nuevo modelo de la línea Galaxy S, el Galaxy 4S. Con algunas variaciones como el Active y el Zoom (que en mi opinión no objetiva se ve hermoso con esa lente que tiene un zoom de envidia).

iPhone 5C

Con bajas en la producción debido a las malas ventas, llega en iPhone 5C a México. Lo he visto en televisión de paga y en horario nocturno, lo cual apunta a un público con posibilidades económicas arriba de la media (un comercial en la tarde/noche es más caro que uno en la mañana, sobre todo si se trata de nuevas temporadas o capítulos de estreno).

El comercial del 5C inicia con un tipo de plasma (o líquido) de diferentes colores que se convierte en el celular, con una canción bastante pegajosa. Este comercial se centra en el teléfono solamente, es una campaña enfocada 100% al producto, no sale un solo humano, ni siquiera una mano humana, en todo el anuncio, sólo el celular en sus diferentes colores. Al enfocarse al producto, Apple establece nuevamente el deseo del público por sus producto, más que por sus funciones.

Los colores son demasiado vivos que, junto con el precio low cost, implican un público juvenil, con bajas posibilidades de comprar un peso pesado como el 5S. Un adulto serio rara vez compraría un producto bajo costo y con colores que tiran a lo neón.

El precio, entre $8,500 y $10,000 (pesos mexicanos), deja mucho que desear. Este equipo se presenta como low cost (de bajo costo), pero tiene un precio inalcanzable para un público correspondiente al bajo costo que podrían ser niveles socioeconómicos C hacia abajo, pero la realidad es que sólo pueden pagarlos los que están en el nivel B hacia arriba.

Un producto de bajo costo, a precio de alto costo y anunciado para jóvenes que no pueden pagarlo, con comerciales enfocados a crear alto deseo por el producto... ahora entienden por qué no se vende, ¿verdad?

iPhone 5S

Los anuncios se centran en el deseo del aparato nuevamente, el producto es el único protagonista. Pero la diferencia es que se presenta como un teléfono de gama alta, con todo grande, memoria, pantalla... precio.

El target corresponde a los anuncios porque se genera deseo, incluso el precio genera expectativas y deseo, lo he visto entre los $17,000 y los $20,900, dependiendo de los GB de memoria y el color (el dorado de 64Gb es el más caro). Si alguien puede pagar un celular de casi $2,000 dólares es el nivel socioeconómico A.

Se enfoca a ejecutivos y personas enfocadas a su imagen, este teléfono es gran parte de su imagen. Si tuviera que decirlo, me atrevo a intuir que este equipo está enfocado a hombres, pues su imagen a través de gadgets es más importante para ellos que para las mujeres.

El anuncio que vi lo encontré en YouTube y lo menciono aunque no lo he visto en televisión porque es prácticamente el mismo anuncio, música diferente, que el del 5C, sólo que en éste (5S) es un plasma de metal dorado y luego surge el teléfono, en el del 5C el plasma es de plástico y de colores.

Galaxy S4

No ha tenido el éxito de ventas que Samsung esperaba que tuviera, pero aun así es uno de los favoritos de este año, se lanzó en marzo de 2013 (sí, estamos en este año y podría omitirlo, pero odio leer blogs que dicen "este año" y son de hace dos años). Sus comerciales los he visto en AXN también, mismo horario nocturno. La música también es pegajosa y reconocible. He visto tres tipos de comerciales:
  • El de un hombre que cocina para su esposa y lo hace viendo un video en su Galaxy 4, regresando el video y pausándolo con la mirada, para que la esposa no se dé cuenta de que cocina con guía. 
  • El de un grupo de amigos (muy norteamericanos) de diferentes razas (enfatizo lo de muy norteamericanos) que se reparte donas pequeñas de una bolsa (sí, donas comestibles), con una canción de fondo casi en monoaural, después las donas se convierten en celulares Galaxy 4 y la canción se hace estéreo y con mayor volumen (y mejor calidad de audio) y todos se contagian del ritmo y bailan.
  • El de una chica que está en un parque enseñando a sus amigos cómo gira su perro cada vez que ella mueve la mano. Después ella está en su casa, en su cama, pasando páginas en su Galaxy 4 sin tocar la pantalla, como es el mismo movimiento de mano que en el parque, el perro gira.
Estos comerciales tiene un solo propósito, mostrar beneficios y crear deseo por las funciones, no por el producto en sí. Se enfocan a estilos de vida, como hogareños, gente que disfruta rodearse de otras personas y con estilos de vida sanos.

En tres comerciales se da a entender que los niveles socioeconómicos a los que se enfocan son altos. Con ellos también se muestran personas de diferentes razas, asiática (recordemos, Samsung es de Corea del Sur), caucásica y negra, no vi hispanos pero creo que debo ver bien el comercial. En México se vende entre los $8,500 (desbloqueado, en oferta) y los $12,500 (prepago con Iusacell, el más caro de todos).

Me atrevo a adivinar que el mayor enfoque se da hacia las mujeres, pues son prácticamente las protagonistas en estos comerciales. Aunque hay hombres y están equilibrados en cantidad con las mujeres, el enfoque es un poco más femenino. Además el enfoque a beneficios siempre va a estar inclinado hacia las mujeres. Otro punto que me dice que es más femenino este producto son las fundas y protectores que he encontrado en internet, abunda el rosa y los adornos.

Aunque inició con colores blanco y negro, recientemente salieron a la venta (no oficialmente en México según llamadas telefónicas a Samsung de México) colores morado, café, azul y rosa, además de anaranjado para el Active.

Conclusión

Algo importante en cada uno de los comerciales es que son totalmente internacionales, nadie habla, sólo hay música, canciones en algunos casos. Lo enfatizo porque hay un gran ahorro en adaptación a otros países, especialmente el idioma. Recordemos que las traducciones implican tiempo y dinero y si presentamos a gente que no habla, teléfonos que nacen de olas de colores y personas de diferentes razas, es muy probable que el mundo entero acepte y entienda el comercial. En este aspecto Apple y Samsung cumplen el objetivo.

El iPhone 5S y el Galaxy S4 tienen claro el target, tienen claro el objetivo y tienen clara su estrategia (publicitaria, porque de precios todavía como que les falla y ventas ni se diga, deberían dar para más).

Los precios mostrados son sacados de Linio, Telcel e Iusacell.

NOTA 1: Hablo de los comerciales que he visto en canales de televisión de paga en México para el caso del 5C y el S4, para el 5C busqué el anuncio. Aunque existen otros videos en YouTube y existieron otros comerciales cuando se lanzó el S4, me limito a los que me han bombardeado este otoño en televisión.


NOTA 2: Compré el Galaxy S4 en rosa, por un tiempo tendré un teléfono que casi nadie tiene en México, por el color, ya les contaré cómo me va, tal vez haga un post de experiencia de compra o uno de unboxing (o los dos).

Tenshi

domingo, 3 de noviembre de 2013

¿Por qué Yamasa?

Sabrán que tengo intenciones (planes muy firmes) de irme a estudiar medio año a Japón. La verdad es que tengo mucho tiempo planeándolo, ya voy a la mitad del camino, falta poco menos de un año para irme.

Al principio quería irme a Tokio, por no conocer otro nombre en ese entonces. Así fue como empecé a buscar escuelas por internet, hasta que di con una que no está en Tokio y tuve que empezar a averiguar datos de otra ciudad y a meterme un poquito más en la geografía de Japón. Cosa que ahora agradezco haber hecho.

Yamasa es una escuela que está en la prefectura de Aichi, en la ciudad de Okazaki, a 30 minutos de Nagoya. Está cerquita de una de las dos estaciones principales de tren y a un lado de un hospital. Además es una escuela de prestigio (como mi actual Universidad, eso no significa nada pero para fines publicitarios siempre será bueno ponerlo) y tiene un modelo educativo que me convenció a mí.


Decidí tomar esta opción porque es la única escuela de idiomas que tiene TODA la información necesaria para inscribirse en su sitio web. Las escuelas más reconocidas de Tokio dan dos o tres datos importantes y después sólo llevan a una liga en donde se pueden poner datos de contacto y ellos responden preguntas específicas. Pero yo no quiero andar preguntando mucho y que tal vez se me escape algún dato.

Tienen datos hasta de la temperatura anual, las flechitas en verde indican los meses en que iré
Ya he leído casi toda la página en inglés/español y con sólo la información que ahí se encuentra he podido decidir la residencia en la que quiero estar y el curso que quiero tomar. También he podido ubicar dónde quedan puntos de interés cercanos como tiendas de conveniencia y supermercados, además que tengo ya los planes de los primeros días de estancia allá. Eso hubiera sido totalmente imposible en otra escuela.

Otra ventaja es que Okazaki (donde se encuentra Yamasa) es una ciudad pequeña, pero céntrica. Tokio al contrario es grande (eso me gusta) pero lejos de las zonas turísticas más importantes. Tokio queda cerca del monte Fuji, de Hakone y otros sitios interesantes, pero la mayoría de lugares turísticos están más cerca de Nagoya que de Tokio. Nagoya es la ciudad importante más cercana a Okazaki.

La ventaja de ser una ciudad pequeña es que es posible pagar rentas del mismo precio que en Tokio, pero por espacios más grandes, un departamento de las residencias de Yamasa mide en promedio 25m^2 y cuesta casi lo mismo que uno en Tokio de 15m^2. No he encontrado otra escuela que tenga residencias propias, tal vez las haya pero no lo promueven.


 
Una cosa más que me convenció de Yamasa es que la residencia más lejana está a 20 minutos a pie de la escuela. En las grandes ciudades eso es imposible, tengo un amigo que hace una hora en transporte público para llegar a su Universidad y lo hace trasbordando. Dos ventajas, ahorraré un dineral (que el transporte en Japón es caro, caro, lo que se dice caro) y haré ejercicio gratis, cosa que no se puede tanto en mi pueblo que o salgo en coche o salgo en coche porque no existe el pavimento.

Otro factor importante que me convenció más es que envié un correo con una docena de preguntas porque la información estaba confusa (en inglés decía una cosa, en español otra, en el folleto que me enviaron otra) y a las pocas horas recibí un correo con todas las preguntas contestadas. Todo muy amablemente y en mejor inglés que el mío (que ya de por sí es un poco desastroso).

Decidí ir 6 meses en lugar de 3 para obtener una visa de estudiante, así tener acceso a un seguro médico de estudiante y además poder hacer un arubaito (trabajo a tiempo parcial) para aplicar y obtener experiencia en el uso del idioma.

Voy a estudiar japonés a Japón, eso es un hecho, pero quiero hacerlo de la mejor forma posible, esto quiere decir no privarme de comidas o paseos por costos no contemplados, quiero estudiar y divertirme, voy en busca de un poquito de libertad... pero ése ya es otro tema.

Después les voy a explicar cómo he armado mi presupuesto y las páginas que pueden ayudarlos a planear un viaje a Japón parecido al mío, de menos para que sepan las consideraciones que hay que tomar un año previo al viaje.

Tenshi

martes, 24 de septiembre de 2013

Mala suerte

¿Creen en la mala suerte? Yo nunca me decido en mi respuesta, hay veces en que me siento con muy buena suerte y algo de repente arruina todo, en otras ocasiones encuentro una luz al final de un mal camino, por eso no creo en la mala suerte completamente, tampoco en la buena.

Pero ahora siento que la mala suerte me persiguió mucho este año.

Terminé 2012 en la sala de urgencias por una gripa muy fastidiosa, el 30 de diciembre, ya que era fin de semana (y de año) y no había consultas. Tenía una infección muy fea en la garganta y este fin de año tuve que brindar con refresco de manzana en lugar de sidra.

El 14 de febrero terminé nuevamente en urgencias gracias a un dolor abdominal inexplicable que me tuvo 7 horas ahí, pero cuando por fin me atendieron no encontraron la causa de mi dolor. Eso sí, salí con dos inyecciones.

Poco tiempo después, en marzo, fui a un gastroenterólogo, sólo para que tampoco supiera a qué se debía mi dolor, pero me quitó todos los alimentos habidos y por haber: lácteos, harinas, granos, irritantes, grasas, chayote, calabaza, sandía, melón y piña. Me deprimió su dieta y terminé rompiéndola apenas me fui de vacaciones de semana santa. Los camarones parecieron aliviarme momentáneamente.

El problema dolor-inexplicable persistía, pero ni mi médico familiar supo qué era, me dio un medicamento específico para mi problema pero no solucionó nada. Hasta que encontré a una ginecóloga que supo que mis males son hormonales y me ayudó en algunos aspectos.

En mayo tuve el accidente que ya había narrado, pero por suerte mi quiropráctico supo arreglarlo y mi cuello quedó listo y sano. Pero eso no evitó que pasara algunos días en cama.

En junio tuve síntomas de infección que atribuí al exceso de calor, sin dolor de garganta, sólo dolor de cuerpo. Así que tuve que ir a urgencias nuevamente porque me sentía mal pero no me sentía mal. Pero volví a urgencias a los dos días porque me llené de ronchitas desde la cabeza hasta las piernas. El doctor me diagnosticó una alergia al medicamento y me metieron hidrocortisona, estuve media hora con una aguja clavada en mi manita. Al día siguiente no se fueron los síntomas, empeoraron. Platiqué con un amigo anestesiólogo, le envié fotos y lo primero que me dijo "tienes varicela". El médico familiar confirmó lo dicho y obtuve dos semanas de vacaciones pegada a la cama y durmiendo 20 horas al día.

Acabando la varicela, tuve una infección de vías urinarias y dolor insoportable de riñones. Lo atribuí a 21 pastillas diarias que tomé durante la varicela. Terminé en agosto en un nefrólogo que resultó ser el indicado. El dolor que había experimentado desde febrero era una piedrita que fácilmente se fue con medicamento una vez diagnosticada. Ése fue el fin de mi dolor.

También he visto una endocrinóloga que cambió mi medicamento para la tiroides por uno mejor. Ahora sólo veo una nutrióloga para mejorar mi alimentación y bajar mi peso. De hecho llevo una dieta en la que como muchas veces al día y se adapta a mi estilo de vida (desastroso estilo de vida).

La faena de visitas a urgencias, médicos especialistas distintos y muchos estudios creo que ha terminado. Ahora creo que mi accidente fue una ayuda porque llegué a un hospital lleno de consultorios de especialistas que sí saben lo que hacen. Puntuación: IMSS:0 Intermédica:1

Tenshi

domingo, 25 de agosto de 2013

No me importa

¡¡¡He vuelto!!!

Hoy rompo un poco el silencio bloguero que he hecho para darles mi más profunda opinión de un tema que nos está llenando de noticias (y marchas) a los mexicanos. Me refiero a la susodicha reforma energética.

Para los que no son de estos lares les cuento que los mexicanos tenemos cierta tendencia a creer en el nacionalismo y a defender (aunque ni sepamos por qué) lo que sentimos nuestro de los demonios extranjeros. Así que todo lo que son empresas extranjeras, inversión extranjera u opiniones extranjeras, nomás no nos entran en la cabeza, sentimos que nos invaden.

Hace pocos días escuchaba el radio mientras almorzaba y resultó que hablaba el presidente (sí, así con minúscula) del país, diciendo cosas acerca de Lázaro Cárdenas (otro presidente, de hace más de 70 años) y el petróleo, el chiste es que dijo que proponía que se permitiera la inversión extranjera en Pemex.

Pemex, para los que me leen de otros países, viene a ser la única empresa petrolera en el país, que da la casualidad (gracias al mencionado anteriormente don Lázaro Cárdenas) que es propiedad del país. Pero no es que sea de los mexicanos, es que es empresa del gobierno, que a nadie le entra en la cabeza esa idea.

Ahora, el país se ha dividido entre los que quieren que Pemex obtenga inversión extranjera (es decir, los que aprueban la reforma), los que dicen que es una traición a la patria (o sea, los que no la aprueban) y los que dicen que es una reforma un tanto ligera, tímida pues (los que no la aprueban, pero tampoco aprueban a los que no la aprueban).

En fin, muchos humanos peleándose por algo sin sentido. Les quiero contar que a mí no me interesa para nada el resultado. Dicen que el petróleo es de los mexicanos, yo soy mexicana, ergo el petróleo también es mío. Pero la verdad es que yo no obtengo un centavo de ganancias gracias a este producto tan mexicano, tampoco creo que me contraten ya que se requieren palancas (o ser ingeniero) para entrar a ese tipo de empresas. Es decir, que nunca gozaré de ningún beneficio de que esta empresa sea taaaan mexicana.

Por otro lado, yo pago gasolina para que el coche que manejo me lleve a mi trabajo, a divertirme o a estudiar. El camión, taxi o combi que me transporta cuando no traigo carro también paga gasolina, es más, aumentan los precios cada vez que pueden porque la gasolina sube de precio cada mes. El avión que me llevará a Japón usa diesel y no duden que se la cobran a los pasajeros.

Es decir, no me importa lo que hagan con el petróleo en México. Lo que me importa es que hagan más eficiente el abastecimiento de combustible en México, que los precios no suban a niveles en los que salga más caro el combustible que el carro y que no bloqueen los caminos con marchas.

No veo mi ganancia en todo este pleito, nadie me paga por defender (o no) una reforma, nadie me paga por el hecho de que el petróleo termine en manos mexicanas o extranjeras, nadie me reembolsará la gasolina que he pagado todos estos años. Debo preocuparme por encontrar un trabajo, que el petróleo sea mexicano o no, no me lo garantiza. Debo preocuparme por comer cada día, por entretenerme y lograr mis metas, por ser alguien en la vida, el petróleo no me lo garantiza.

Así que creo que lo más sano, económica y mentalmente, es invertir mis recursos en cumplir mis metas, y no en asuntos que no me dejarán beneficio alguno.

Tenshi

domingo, 30 de junio de 2013

Reestructurando

Últimamente he perdido la inspiración. Tal vez lo que he perdido es el enfoque. Y es que un blog que habla de todo es un blog que habla de nada. La principal razón para abrir un blog era narrar acerca de mi viaje a Japón, pero eso todavía está lejos (poco más de 400 días). Otro objetivo que se sumó fue empezar a platicar de mi país, pero para una prisionera como yo creo que no es fácil andar viajando/conociendo mi país. Luego se sumó el enfoque más intenso de todos, mi opinión acerca de temas que me apasionan (en el buen y en el mal sentido) como violencia, maltrato infantil y algunos odios que traigo reprimidos. Ah, y si recuerdan cerré otros dos blogs especializados en marketing y temas laborales.

Como mercadóloga (permítanme usar el término, acabo la maestría en julio y me gradúo en diciembre) sé que uno de los puntos más importantes para una marca es el enfoque y yo carezco de él. Tengo la ventaja de que no estoy en internet para acaparar likes, comentarios o RTs. Pero de cualquier forma debería tener más orden (y no tener 50 borradores esperando a ser terminados/publicados) en lo que le comparto al mundo.

Por eso es que debo recuperar (sino es que encontrar) el enfoque, quiero que el blog sea como entrar en una habitación dentro de una casa, si es el comedor que sea para comer, no para estar viendo televisión, si es el cuarto que sea para dormir y no para trabajar o comer. Así que me tomaré un tiempo de este blog para organizar mis ideas, borrar o publicar mis borradores y no salpicar posts. El blog es un proyecto serio para mí (para alguien que no tiene sentido del humor como yo, todo lo es) y tengo algunos proyectos cocinando para darle estructura, tal vez abra otro más “profesional” y éste se quede personal, tal vez éste se vuelva profesional (lo dudo) y menos personal o simplemente tal vez sólo tome unas vacaciones.

Me sirve el dejar un rato este blog descansando porque quiero cerrar con broche de oro la maestría, quiero redefinir mi vida y buscar trabajo, quiero despejar mi mente y tal vez así escriba con menos odios (bueno, a excepción del macho).

Debo dejar claro que sólo dejaré descansar a Tenshi en México porque Nails by Tenshi puede continuar ya que está más que enfocado en una Tenshi rosa-pastelosa, sus más de 300 esmaltes y un mundo lleno de color. Así que si alguien sintiera la urgencia de saber de mí (dudo que lo haya), podrán leerme en mi blog de uñas.

Por cierto, este blog cumplió en este mes 2 años, creo que es un buen tiempo para reestructurar.

No es un adiós, es un buenas noches por un rato largo.

 

Tenshi

domingo, 23 de junio de 2013

Lo que es realmente importante

Hace tiempo vi una película que me había negado a ver. Usualmente me niego porque temo que la temática me atrape. Pero no pude evitar ver a una de mis actrices favoritas en acción. La película se llama "A Perfect Day" con Rob Lowe, Paget Brewster y Christopher Lloyd (ya con él se asegura la película). Admiro a Paget por su forma de hablar, no necesito más, su pronunciación y las pausas que realiza entre las palabras, permitiendo la claridad de todo lo que dice me han conquistado.

Pero, por lo que empecé, vi la película, prendí la televisión y me atrapó. Es sencilla la historia, un hombre trabajador, con una vida relativamente simple, es feliz con su esposa e hija, pero un día su vida cambia. Él escribe un libro que resulta un best-seller, de repente se ve atrapado por el éxito y la fortuna, implicando giras y mayores responsabilidades que lo llevan a alejarse de su familia y amigos que siempre creyeron en él.

Cuando está a punto de perder a su familia, él es asediado por un hombre, que se presenta a sí mismo como un ángel, que le dice que tiene pocos días de vida, precisamente hasta Navidad. Es cuando este ahora famoso autor debe reevaluar su vida y dejar a un lado su egoísmo, buscando de nuevo a aquellas personas que lo apoyaron cuando no era nadie, mientras que busca volver a ser parte de la familia que abandonó. El final sólo lo sabrán cuando la vean.

Me puse a reflexionar en cómo serían nuestras vidas, como humanos de breve existencia, si viéramos el verdadero valor de las cosas, no lo cuestan en dinero. Si realmente vemos lo que hay en nosotros, que nada está hecho de cosas materiales, sino de experiencias y personas que pueden llenarnos más que una cuenta bancaria.

Es irónico cómo es posible mover montañas con tan poco, pero cuando se tienen todos los medios para hacer algo por los demás, mucha gente lo piensa dos veces y decide no hacerlo sólo porque no es tan sencillo o porque cuesta dinero.

Nos seguimos leyendo.

Tenshi

Belleza y servicio al cliente

Metida como estoy con los asuntos de belleza, no podía evitar mezclar el tema con Marketing. Y es que hice un pequeño comparativo entre una estética "cara" y otra "barata". Entre comillas porque la verdad la cara no es tan cara y la barata es sólo barata por la zona en la que se encuentra, pero sí hay otras diferencias substanciales.

Usualmente voy a una estética de precio regular, de tamaño más grande que muchas otras en la zona y con diferentes opciones de productos y servicios. Y siempre tardo siglos en salir de ahí, que si el tratamiento, que si el tiempo necesario para que esto se fije, para que lo otro seque, que si le agregamos este shampoo súper efectivo a mi cabello, en fin, es toda una proeza irme a pintar el cabello solamente, ya no se diga si se me ocurre ponerme alguna lucecita por aquí o un rayito por allá. Me lo pinto más de adjetivos que de tinte.

Tiempo después fui a otra estética en mi pueblo, sólo dije "quiero que me pinten el cabello", la chica de la estética hizo una sola pregunta acerca del tono del tinte y cuando me senté ya estaba preparando la mezcla de acuerdo a una sola instrucción, sin mayor detalle ni contratiempo. Mientras me pintaba platicamos de uñas, de belleza, de mi madre (sí, se conocen como todo mundo aquí) y no se me hizo mucho tiempo. Me lavó el pelo (mismos productos que la otra estética), le pedí un tratamiento y listo. Lo tardado fue la peinada, que siempre se me hace más lenta de lo que yo creo que debiera ser, pero es mi percepción porque aun así fue rápido y llegué a tiempo a mi clase de japonés.

La diferencia radica en cómo te venden algo, los vendendores ven como obligación abusar de la verborrea para atraer al cliente. En la primera estética siempre me tardaba muchísimo para entrar y salir de ahí, además el tiempo se me hacía eterno sólo para que me empezaran a hacer algo. En la segunda no hubo mayor protocolo, las cosas como van, sin contratiempos ni palabrería. El uso excesivo de los adjetivos y sustantivos en un vendedor parecen ser atributos deseables a la hora de quererle vender algo al cliente, y es este abuso de palabras las que hacen que algo aparente ser caro, cuando en realidad puede ser barato y eficiente.

Al menos mi generación (y las generación más jóvenes) ya no se contenta con el uso y abuso de las palabras para adquirir un producto. Requerimos información, pero cuando nosotros la pedimos, no cuando al vendedor se le ocurra. Ya no hacemos caso del abuso de adjetivos que rodean a un producto, queremos cantidades, su funcionalidad y otras características que pueden ser explicadas sin un monólogo aprendido. Es más, cuando nos empiezan a hablar los vendedores, huimos.

Conclusión: el vendedor que habla de más tiene más probabilidad de perder una venta.

Tenshi

lunes, 20 de mayo de 2013

Redes social y marketing personal

Acercándome vertiginosamente al final de un ciclo más, la maestría, me he dado a la tarea de consultar bolsas de trabajo y monitorear el mercado laboral (qué importante me escucho cuando digo "monitorear"). Saben que independientemente de estar o no en la búsqueda de un empleo, es un tema que me intriga, algunas veces me angustia, otras me agrada, pero siempre me tiene leyendo.

Saltan temas muy interesantes y bastante obligados, que si el currículum, que si el buen vestir, que si el lenguaje corporal, etc., etc. Y uno que me ha estado llamando la atención últimamente es el de las redes sociales (y todo aquello que se publica en internet). El rumor oficial que dan las bolsas de empleo es que todo recultador hará una búsqueda exhaustiva en redes sociales (Facebook, Twitter, LinkedIn y otras) acerca de cada candidato para ver si no es una persona de vicios, malos hábitos o que hable mal de las empresas (sobre todo de la empresa para la que trabaja).

El tema está muy radicalizado, todo se centra en cuidar la imagen en redes sociales. En definitiva muchas páginas de internet de bolsas de empleo recomiendan no subir fotos de fiestas, menos aquéllas en que el candidato aparezca de forma indecorosa, especialmente con la copa en la mano. También piden no hacer malos comentarios en Twitter porque el reclutador podría encontrarlos.

En serio, ¿quieren que siga? El tema está tocadísimo en internet y si consultan OCC o Monster (ahora sólo en inglés porque en México ya murió) van a entender a qué me refiero. Pero también encontré en la revista Merca 2.0, en su edición online, un artículo muy interesante acerca de mitos de la búsqueda de trabajo. Uno de ellos se refiere a la famosa búsqueda que el reclutador hará sobre cada uno de los candidatos en redes sociales. Aunque está limitado este artículo a Argentina, creo que podríamos extrapolarlo a México.

Yo no creo que todos los reclutadores van a molestarse en buscar más antecedentes de los candidatos,  esto va a depender en gran medida del puesto, entre más alto, más investigaciones, redes sociales incluidas. Pero debemos ser realistas, si tienen unos 2000 tweets, no esperen a que un reclutador los lea todos. Si suben más de 100 fotos a un álbum y éstas son de alta calidad, no esperen a que un reclutador las vea todas, sólo el tiempo que toma en cargar el álbum será suficiente para impacientarse.

Por otra parte, no creo correcto dejar de ser uno mismo para satisfacer las necesidades laborales de una empresa. Claro que existe el otro lado de la moneda, hay personas que exageran tomando fotografías de mal gusto acerca de sus vicios y malas costumbres, incluso de malos hábitos (sí, aquí entra violencia, sexo, armas, alcohol y otras drogas). Eso ya es perjudicarse ellos mismos dando una mala imagen, pero ya es un asunto de daños a la moral.

Mantener la vida privada en la casa y la profesional en el trabajo ayudará a no tener que lidiar ni romperse la cabeza con el miedo a ser acosados en redes sociales por un reclutador. Una muy buena forma de mantener privada la vida privada en Facebook es borrar amigos que nunca pedimos, clasificar a aquéllos más cercanos como amigos y a los demás como conocidos, mantener los álbumes de fotografías como privados y pedir confirmación antes de ser etiquetados en alguna fotografía. En cuanto a Twitter, hay que ser más reservados en los comentarios y no es muy recomendable dar esta cuenta a un reclutador, ya que es pública y no es tan sencillo andar poniendo candados (o borrando comentarios y archivos).

Pero, la que hay que cuidar demasiado y mantener 100% profesional es LinkedIn, a final de cuentas el objetivo de esta red social es unir personas con intereses profesionales similares a los nuestros, esto con la finalidad de formar una red en la que se pueda compartir información acerca de la industria, hacer anuncios referentes al trabajo y (la más común de todas) buscar empleo de una forma más específica.

Suerte si están buscando empleo, más suerte si están contratando.

Nos leemos después.

Tenshi

Compras en línea, miedo casi superado

Hace unos días viví en pánico y angustia total gracias a que me atreví a hacer algo que me daba mucho miedo. Dirán que soy exagerada, pero nunca había hecho una compra internacional online. Necesitaba un libro, la editorial en Estados Unidos tenía problemas para vender el e-book a México (problemas con tarjetas de crédito de México en la página) y decidí pasar a Amazon.
En Amazon es muy fácil comprar, dar el número de tarjeta y monitorear el envío. Pero al día siguiente de la compra utilizaron mi tarjeta en una compra online que yo no había hecho ni autorizado. A los 6 minutos de realizada me hablan del banco y me dicen que hubo un mal uso de mi tarjeta. Conclusión, tarjeta cancelada.
Con una compra nunca antes hecha y la tarjeta de la compra cancelada, supuse que mi envío sería cancelado. Pasé una semana angustiante. Pero pude cambiar de forma de pago y registré otra tarjeta, mi libro fue enviado el día siguiente y llegó un día antes de la fecha prometida por Amazon.
Ahora que hago recuento de lo que suelo comprar, utilizo como medios a Mercado Libre y las páginas oficiales (en México si son extranjeras) de las empresas. Pero siempre he comprado en México, con envíos desde alguna parte del país. Las tarjetas de crédito pasan más rápido, conozco la forma de rastrear mis paquetes, incluso el humano de DHL ya sabe llegar a mi casa.
Es justamente esa mi mayor preocupación, la llegada al pueblo remoto donde vivo. DHL tardó en encontrar mi casa pero ahora llega muy rápido a mi puerta. Estafeta definitivamente no entra a mi pueblo, mala costumbre de la gente de asaltar y golpear a los humanos de las mensajerías que mi colonia está prohibida para que entre Estafeta. UPS tardó mucho en siquiera dar con mi colonia. El servicio postal mexicano es un desastre, mi pueblo está perdido en un lugar remoto y siento desconfianza de que algo importante llegue.

Aun así me atreví a realizar otra compra internacional, ésta viene desde China, es una página que se llama Buy in Coins. La idea es que son productos de China sin gastos de envío y muy baratos. Esta vez compré algunas cosas para las uñas: muestrarios, guías para el francés y piedritas. No fue un gasto fuerte, mi plan es probar qué tan efectiva es esta página y qué tan seguro es que me llegue. Los tiempos de envío son un poco exagerados, puede tardar más de un mes, pero no me molesta. Ah, y en la compra de 15 dólares o más me envían un regalo.

Tenshi

sábado, 18 de mayo de 2013

Accidente

Ayer me envió el patrón a hacer un mandado a Pachuca, así que fui. A mitad de camino un automóvil entró a la autopista de manera imprudente, haciendo que una camioneta perdiera el control y me golpeara por la derecha, sacándome del camino hacia el camellón. Por suerte frené cuando vi que las cosas no iban bien, así que el golpe no fue tan fuerte para hacerme perder el control y pude hacer que el coche quedará de pie, que después me enteré que fue un gran triunfo haberlo hecho. Ambos autos huyeron, pero me quedé con el recuerdo de uno de ellos, su placa (matrícula) quedó tirada en la autopista, ahora la tengo físicamente en mi poder.

Salí del coche, completita, sin heridas ni golpes, ni susto, al menos eso creí. Hablé para avisar y es cuando me di cuenta de que un movimiento en falso, pérdida de control, haber frenado o simplemente mala suerte me hubieran hecho caer en un hoy y volteado el coche, haciendo una catástrofe. Nunca perdí el control, el sentido ni mucho menos la cordura, recuerdo todo y me asusté hasta haberme salido del coche. Es increíble lo que hace la mente cuando ve el peligro, bloquea temores que pudieran entorpecernos, da claridad al pensamiento, controla el cuerpo y nos obliga a mantener la calma. Todo esto sin que nos demos cuenta.

Después de dos horas bajo el sol, papeleo y grúa, el seguro me dio un pase médico. Debo hacer referencia al otro único accidente que tuve en carretera años atrás, cuando tenía 16 años; también obtuve un pase médico a un neurólogo por las vueltas que dio el coche, pero fue una experiencia horrible pues este doctor sólo movió mi cabeza, me vio con cara de "vienes por parte de una aseguradora" y me dijo que no tenía nada.

Mi percepción acerca de los doctores que trabajan con del seguro del carro no era muy buena, pero me empezaba a doler el cuello (y espalda y mano) y sé que en un accidente eso puede ser muy malo. Me mandaron a Pachuca. Llegué a una clínica que no parece estar en Pachuca, parece de ciudad más civilizada. Me tomaron mis datos, me pasaron al área de camas/urgencias y una doctora muy amable me atendió, haciéndome preguntas, escuchándome y revisándome con mucha paciencia. Deben saber que soy una paciente que requiere un poco más de paciencia, soy un amor pero requiero paciencia. Me tomaron radiografías de cuello y espalda, me diagnosticaron y me entregaron toda mi medicina, collarín incluido. El lugar es limpio, rápido y eficiente, a pesar que voy por parte del seguro, no soy cliente ni he ido nunca ahí.

Resulta que el accidente, aunque me pareció más leve que una vuelta a la montaña rusa, tuvo sus consecuencias en mi cuello principalmente. Tuve un leve esguince de cuello, que en 10 días se calma. Todo esto pasó mientras yo controlaba el coche, creyendo que al no haber pegando contra nada (bueno, una camioneta sí es algo) de frente o por detrás ni haberme volteado no había pasado nada más grave.

Por fortuna decidí aceptar el pase médico, aunque voy a ir a ver a mi quiropráctico muy pronto, por lo que tampoco me preocupé. Pero ahora estoy usando un collarín y tomando el medicamento adecuado, incluso me dijeron que en 3 días debo estar en reposo y el tiempo que use el collarín no puedo manejar. Me enseñaron los cuidados y trucos para sobrellevar y mejorar sin problemas mi cuello.

Todo esto me hace poner en la balanza mis decisiones, más vale tomar una oportunidad aunque después no resulte tan bueno. También es importante mantener la cabeza fría en las crisis, sobre todo en las que exigen mantener el control en todo momento, pues la urgencia y el miedo podrían haberme hecho perder mucho más que unos días de trabajo, paseo y vida normal. También aprendí que las situaciones que aparentan poder salirse de control, lo harán en cualquier momento; por eso más vale contemplar todos los escenarios, pude analizarlos fríamente y el más seguro era terminar fuera de la carretera.

A veces salirnos del camino resulta ser la mejor opción.

Tenshi

sábado, 13 de abril de 2013

A dónde no ir en Tizayuca

Hace unos días tuve un día ajetreado por el trabajo y terminé desayunando-almorzando en Tizayuca. Recordarán que hace tiempo decidí platicarles acerca de los lugares para visitar en Tizayuca y justamente mencioné un restaurante que está cerca del centro de la ciudad (pueblo) que se llama Roma Mía. Pues hoy me retracto y decido mandarlo a encabezar la nueva lista de lugares a dónde NO ir ni por equivocación en mi municipio.

Tal vez en alguna ocasión ya lo habré comentado, Tizayuca es un lugar pequeño y congestionado, es un pueblo que intenta convertirse en ciudad, con todos los problemas que esto acarrea. Pasó de ser un municipio pequeño, provinciano, relajado... a ser un enjambre de gente venida de la ciudad buscando un lugar barato (y más seguro) dónde vivir. Junto a este problema vienen otros, como malas administraciones del Ayuntamiento, servicios deficientes, comercios a medias, problemas viales y exceso de gente en lugares céntricos. He de incluir el hecho de que aún faltan aquellos servicios y comercios que hacen que una ciudad pueda llamarse tal, con mayúscula al principio incluida. Me refiero a cines, plazas comerciales y restaurantes de calidad.

Pero, regresemos a mi primer comentario de esta entrada, Roma Mía. Un pequeño restaurante con dos ubicaciones, una en la esquina más conflictiva del centro, donde se unen la calle principal que cruza todo el pueblo con la calle que viene de la autopista México-Pachuca. El otro establecimiento es más grande y está cerca del banco Banamex. Soy tan específica en estos datos porque es en serio cuando les digo que lo eviten.

Antes me gustaba comer ahí porque la comida estaba comestible y el servicio era regularmente rápido, además que queda cerca del banco. Pero la penúltima vez que fui me sirvieron la carne más extraña que he probado para hamburguesa, parecía que tenía pedazos de plástico adentro de la carne, y su servicio se volvió muy lento. Pero la última fue la gota que derramó el vaso.

Decidí darles otra oportunidad, pues pensé que tal vez la carne era muy comercial y debía pedir alguna otra cosa más casera, que alguna especialidad debían tener. Pedí una malteada, a elegir entre varios sabores, de fresa y un Club Sándwich, ya que son dos cosas fáciles y rápidas de hacer, yo tenía prisa. Esperé y esperé, llegó mi malteada de fresa... con chocolate en toda la parte interna del vaso. Pedí de fresa porque no quiero de chocolate... ni de vainilla, ni de coco, ni de ningún otro sabor, ¿qué tal difícil es esto de entender?

Pues me aguanté y me dije "total, es un restaurante barato, pequeño, se ve que tienen gente y hacen lo mejor que pueden, una se les perdona" (a veces me paso de tolerante). Pero podría darle una oportunidad a un sándwich, incluso no les pedí que le quitaran el tocino, me vi valiente y decidí comerlo con un extra de carne-grasa que nunca pido (no me gusta, no es por la vanidad). Esperé, esperé, me tomé la malteada de fresa que resultó tener sabor a chocolate y fresa, volví a esperar, dejé tantita malteada para acompañar mi sándwich. Era casi la 1 de la tarde, ya prácticamente era mi comida, yo moría de hambre, debía aguantar y ser tolerante.

Pero el bendito sándwich nunca llegó, así que me armé de valor (se exigía el sacrificio de mi estómago y mis neuronas en el proceso) y pregunté por mi comida a otra mesera. Cualquier respuesta hubiera sido buena, pero no la que me dio: "nos estamos tardando porque tenemos una orden muy grande". Es decir que una mesa llena de humanos tenía prioridad sobre mi pequeño e insignificante sándwich. Mi decisión fue pedir la cancelación de la comida, pagar mi malteada de fresa-chocolate e irme.

Dejé el pago en la caja y mi mesera (que tiene cara de ser la dueña o encargada del lugar) me preguntó que si me ponía el sándwich para llevar. Le contesté que no, que había tardado mucho y no estaba dispuesta a esperarlo un minuto más. Su respuesta fue: "es que tenemos una orden bastante grande". Le contesté: "que ellos paguen entonces". Y huí. Claro que se enojó y me vio con ojos de odio. Cómo se nota que no sabe todo el autocontrol usado por Tenshi para no golpearla (a causa del hambre) en ese instante.

Pero, tal vez se pregunten por qué decidí perdonar detalles como el cambio de sabor repentino en mi malteada, incluso podría haber perdonado el retraso en mi orden, pero no pude soportar las dos respuestas dadas por las meseras. Es más simple de lo que creen si se ponen a pensar como mercadólogos.

A veces el cliente perdona el hecho de que le den gato por liebre y no pone queja con tal de no meterse en problemas, no perder el tiempo o evitar conflictos. Incluso es capaz de perdonar retrasos en la entrega si esta espera es por un producto o servicio que desea de forma más visceral, como una necesidad fisiológica (como el hambre o el sueño). Pero lo que no puede perdonar el cliente, jamás, es que el prestador de servicios o el vendedor le dé a entender que atenderlo es menos importante que a otros clientes. Nunca debe compararse a cliente con otro... frente a los clientes. En resumen, a ningún cliente le gusta que lo hagan sentir menos que a nadie.

En este caso me dieron a entender que mi orden era menos importante y más pequeña que la de los otros clientes, que no merecía ser tratada como prioritaria. Es un error garrafal y decidí dejar de favorecerlos con mi tolerancia, pues minimizar a un cliente es peor que retrasarle su entrega. Debo aclarar que jamás especificaron que esos clientes habían llegado antes que yo, pues eso tal vez demostraría su ineficiencia para atender mesas, su énfasis fue en el tamaño de la orden de la multitud aquella. Un dato más, es un lugar con muchas mesas y pocos humanos para servirla.

Además de este mal restaurante, también les prevendré acerca de los bancos Banamex y Bancomer por su pésimo desempeño en el área del servicio al cliente, pueden tardar dos horas en el segundo para la más pequeña de las consultas; mientras que en el primero podrán conocer la ineficiencia de su empleada en esta área (primer escritorio por si se lo preguntaban, no me molesté en memorizar su nombre) para imprimir un pequeño estado de cuenta (que además tiene costo) y querer abarcar más de lo que puede. Una nota acerca de los bancos, ninguno es visitable en quincena, viernes, fin de mes o después de puente largo o vacaciones.

Hay buenos lugares, como la iglesia, de estilo colonial que vale la pena ser visitada, sus ferias, los puestos alrededor de la iglesia en Navidad, las pastelerías Haciendas (me han gustado más que Montparnasse) y Romance, las dulcerías en la avenida principal, algunos lugares en donde venden carnitas y el tianguis del Nuevo Tizayuca. Pero hoy decidí que si un lugar me da un mal servicio, debo darle la publicidad requerida.

Nos leemos pronto, espero en notas más alegres.

Tenshi

martes, 2 de abril de 2013

Materias de maestría: Planeación Estratégica de Mercadotecnia

Ya a punto de terminar la maestría, me piden realizar una actividad interesante en una de las últimas materias. Crear una entrada de blog. ¡¡Tanto que me gusta bloguear!! Pero como soy muy compartida y no me quiero quedar corta, he decidido crear una entrada para cada una de mis materias en estos dos años en que estudié y tal vez acercarlos un poco a mi punto de vista personal acerca de la mercadotecnia. Por ahora empezaré con la materia en que se les ha ocurrido pedir esta tarea.

Si ven un formato diferente y medio raro, es porque son los puntos solicitados en esta tarea, no les prometo que las siguientes entradas se parezcan en lo más mínimo. A partir de la sección Material bibliográfico, son puntos que no incluí en mi tarea, pero quise compartirlos con los lectores.

Lo que aprendí en el curso

Mentiría si digo que no aprendí nada. Pero también mentiría si dijera que el curso cumplió todas mis expectativas.

Lo que más me quedó presente fue cuando el profesor nos enseñó la diferencia entre analizar y describir. Creo que ha sido una de las enseñanzas más valiosas (fuera del aprendizaje teórico) que un profesor me ha dado. Usualmente todos piden analizar, pero ninguno se había tomado la molestia de definir esta actividad.

Fue interesante volver a ver conceptos como ciclo de vida, stakeholders, FODA, BCG, misión, visión y objetivos que fueron temas muy recurrentes (y merecen siempre atención) en mi carrera: Administración de Empresas. Pero más interesante fue el ver que estos temas se integran con la mezcla de mercadotecnia, branding, factores internos y externos que afectan directamente las decisiones de mercadotecnia, entre otros.

Lo que yo esperaba es ver más a fondo la estructura de un Plan de Marketing y ver las métricas (no su elaboración) más importantes. Según la revista Merca 2.0, las métricas son una de las herramientas más importantes para alguien que estudia mercadotecnia y quiere ejercerla en el mundo laboral.

Pero no todo es malo, pues existen dos herramientas de autoaprendizaje (debo recordar que es la base de esta maestría) que me pueden ayudar en el aprendizaje de estos dos temas. Una es el libro de texto, pues trae consigo un ejemplo del Plan de Marketing. Otra es un libro muy interesante que vale la pena comprar, Marketing Metrics: 50+ Metrics Every Executive Should Master. Aunque me hubieran gustado más ejemplos al respecto de su uso en la vida real y los documentos reales de donde salen todos los datos.

Mi desempeño

Comparado con otras materias, mi desempeño en ésta fue un poco menor. Quiero atribuírselo a factores externos y malas decisiones en manejo de tiempos. Aun así, logré dormir más que en otras materias y hubo días en que me acosté a las 9 de la noche, comparado con materias que me tuvieron despierta todo el trimestre hasta medianoche. Mi eficiencia aumentó considerablemente.

Mi rendimiento ha mejorado en comparación con las primeras materias de mi maestría, en que el tiempo para una tarea era de toda la semana, ahora he podido reducirlo y hacerlas en un lapso de 3 a 5 días.

Considero que mi nivel de compromiso se ha mantenido igual que en otros trimestres, aunque pudo haber disminuido un poco en los tiempos en que tuve problemas médicos.

Creo que mi punto más fuerte fue la creación de mapas conceptuales, mientras la más débil fue la aplicación de conceptos.

Valor añadido en lo laboral

El trabajo en equipo es la habilidad en la que más valor se ha agregado en esta materia, mientras que los conceptos estratégicos administrativos incorporados a los de mercadotecnia son lo más importante en cuanto a conocimientos.

Valor añadido en lo académico

La capacidad de autoaprendizaje será siempre el valor agregado más importante en lo académico en toda la maestría. También la capacidad de cuestionar los conocimientos y buscar siempre más fuentes acerca de los temas vistos.

Creo que en esta materia vi un reto fuerte en cuanto al manejo de tiempos, sobre todo para exámenes.

Leer las letras pequeñas, en este caso todas las especificaciones de las actividades. Perdí puntos por no leer todas las instrucciones en actividades.

Valor añadido en lo personal

Esta materia me enseñó a planear y a analizar. Aunque ahora que veo un producto o un comercial, pienso en la segmentación, en el target y  en la estrategia que usan.

Material

Un solo libro:
Marketing Strategy: A Decision-Focused Approach.
Autor (es): Orville C. Walker Jr., John W. Mullins
Editorial: McGraw-Hill/Irwin
Edición: 7a.
Año: 2010.
ISBN: 9781121645486

Es uno de los más digeribles que hay en el área (de Mercadotecnia), pues sólo cuenta con 13 capítulos, de unas 20 páginas cada uno aproximadamente. Comparado con los de 17 o más capítulos, de 40 páginas cada uno, claro que es pequeño... y conciso.

La gran desventaja es que no es fácil de encontrar, de hecho tuve que pedirlo al distribuidor de McGraw Hill en Pachuca, que con suerte lo encontró, pero las librerías no lo tienen.

Mi opinión en general

Fue un curso interesante, aunque demasiado "Tec", pero también tiene sus puntos buenos. Me pareció uno de los cursos en que el profesor no es el problema, pues se tomó la molestia de realmente explicar las cosas, sin asumir que ya TODO lo sabíamos por "el nivel en el que estamos". Eso es lo que esperaba de un buen maestro y no sólo un Doctor diciendo que enseña. La parte triste fue que no aprendí lo que esperaba al 100%, pues yo suponía que este curso trataba de el Plan de Mercadotecnia. Digamos que cumple su objetivo, que es cerrar la maestría con una visión (y conceptos) generales.

Tenshi

Cómo perder una amistad en un sencillo paso

Es común prestar un libro o una película, en nuestro afán de compartir experiencias únicas que nos han dejado la literatura o el séptimo arte. Pero la tragedia empieza cuando no los vemos de vuelta, nunca.

Creerán que por un pequeño libro que se puede volver a comprar o por una película que ya se ha visto no se puede perder una amistad. Pues más equivocados no podrían estar. Para empezar, una persona que no devuelve algo prestado se vuelve alguien de desconfianza, por alguna razón ya no podemos ver a ese individuo con los mismos ojos. Llegamos a la conclusión de que es alguien en quien no podemos confiar el cuidado de bienes ni de relaciones.

No presté atención al dicho "a los amigos, ni se les fía ni se les presta" hasta el día en que vi las pérdidas.

Y es que a veces queremos con tanta urgencia ayudar a nuestros amigos, que nos olvidamos de nosotros mismos. No tengo la intención de crear un sentido de egoísmo ciego en los lectores. Es importante entender la diferencia entre ayudar y salvar a los amigos.

Ayudar a un amigo implica ser un apoyo en un momento de necesidad con los recursos a nuestro alcance sin que eso afecte nuestro futuro o forma de vida. Salvarlos lo defino como desprendernos de todos nuestros recursos arriesgando futuro, forma de vida y amistad.

Un caso común es el amigo pide-dinero. Todo el tiempo estará pidiendo préstamos para cubrir deudas o salir de apuros. Hay muchos, pero éste en especial se dedica a promover una vida lastimera, en donde apenas tiene para comer o sustentar los gastos básicos, siempre saca a colación su vida de pobreza. Sé que suena feo o triste, pero este amigo es vendedor experto de lástima. La peor parte es que su vida es tan miserable que nunca se toma la molestia de pagar, incluso se esconde para no liquidar su deuda. He caído en este tipo de trampas.

Pero, ya hecho el daño, lo importante es el aprendizaje. Una persona que no paga o no devuelve lo prestado, no puede volver a nuestro círculo de confianza, lamentablemente todos sus actos deben ser vistos bajo lupa. No devolver algo a un amigo es casi como traicionarlo, pues damos a entender que no podemos valorar sus bienes ni la posesión que tiene sobre ellos.

Tal vez muchos no estén de acuerdo conmigo, incluso defiendan la postura de que los bienes materiales no deben romper amistades, que vale más un buen amigo que el dinero. Pero pregúntense ¿cómo se sentirían si se quedaran ustedes en posesión de un objeto, por más insignificante que éste sea, de su mejor amigo?, ¿podrían verlo a la cara como siempre lo han hecho?

Por eso concluyo esta entrada tan reflexiva, no presten ni dinero ni bienes a un amigo, si no quieren perder ambos.

Tenshi

sábado, 16 de marzo de 2013

Dependencia

He comprobado mi dependencia a un gadget, mi celular. Por suerte existen aún mi computadora y el Nintendo DS para aguantar el síndrome de abstinencia. Es un equipo Motoroi 3 o Milestone 3 de Motorola.

Hace algún tiempo me desperté por la noche y mi celular quemó mi dedo al momento de tocarlo, también mostró un mensaje de que el sistema no podía controlar la temperatura del equipo. Lo desconecté de la luz y al día siguiente lo apagué, como hizo frío el resto de la noche se enfrío fácilmente.

Hace unas semanas empezó a calentarse nuevamente, primero cuando acababa de cargarse, después por cualquier cosa, especialmente uso y carga de batería.

Dos semanas atrás el celular se descargaba rápidamente al grado de que duraba de 2 a 3 horas la batería. Ni hablar de consultar redes sociales sin estar conectada a la luz.

Después dejó de cargar la pila rápidamente y se mantenía caliente mientras estaba prendido.

Ya que me harté de tal situación, lo llevé a Iusacell, donde le hicieron pruebas técnicas y el típico reseteo que siempre hacen los técnicos a los aparatos descompuestos, lo necesiten o no. Estoy cerca de cumplir una semana sin mi teléfono, pues se fue a garantía ya que definitivamente no pasó las pruebas y se va a Motorola. Mi celular está de viaje. Yo lo espero impacientemente.

Hoy veo las desventajas de no tenerlo. Mientras estaba a mi lado había cosas que no valoraba:

  • Entraba a redes sociales fácilmente, me enteraba de todo lo que interesaba al minuto. Ahora ni supe que teníamos Papa hasta 5 horas después.
  • Escribía a mi novio cada vez que había alguna situación importante.
  • Tenía información relevante como la temperatura de donde vivo al alcance de la mano.
  • Me entretenía en juegos en los momentos más aburridos como esperas en dependencias de gobierno o con el médico.
  • Tenía 2 diccionarios de japonés, uno con buscador de radicales para kanjis, y un buscador de kanjis por dibujo. Además de una App para estudiar japonés y practicar vocabulario por niveles.
  • Tenía un Pokédex.
  • Podía publicar en redes sociales a través de HootSuite o de MotoBlur y el teclado en japonés era un extra.
  • Siempre estaba comunicada con mi familia a través de WhatsApp.
  • Me podían localizar fácilmente.
  • Recibía notificaciones de correo electrónico y podía enviar y recibir archivos fácilmente (cuando mi red no moría). Contestaba correos al instante.
  • Teclado Qwerty.
  • Google Maps.
  • La App de Blackboard, el sistema en donde están cargadas las materias de mi maestría.
  • La total sincronización con Google y sus derivados (G+).


Hay cosas que no extraño:

  • El patrón gritándome cuando hace algún coraje y no tiene con quién desahogarse.
  • Ser localizable TODO el tiempo.
  • Tener la hora por las mañanas y saber que ya es momento de levantarme.
  • Tener un distractor.
  • Hacer corajes cada vez que la red de Iusacell tardaba horas en dejarme recibir un correo o poder enviar un WhatsApp. Peor si decidía navegar en Google Maps y la capacidad de la red se queda pequeña.
  • Nunca lo usé como agenda, pero Google Calendar hace notificaciones de eventos o fechas especiales. No que fuera muy útil.


Ahora sé que soy dependiente de un smartphone, pero que no es del todo malo el aparatito, la verdad es que debo ser cuidadosa en qué tan dependiente me vuelvo.

Tenshi

Entrada número 100

¡Vaya!, ¿tanto he escrito?

Pues sí, y no tienen idea de la cantidad de posts en el tintero. Escribo muchos borradores, los voy modificando y el resultado es un lindo post pulido y corregido. Pero en ocasiones me autocensuro pues siento que no estoy totalmente capacitada para hablar de un tema, no tengo la suficiente información o pierdo interés, muchas otras porque simplemente hay entradas que son consecuencia de mis emociones y, aunque no me molesta hablar del tema, siento que la cabeza fría es más eficaz para escribir.

Pero, me faltan infinidad de temas por hablar, algunos de ellos en el tintero aún. Por ejemplo algunos acerca de mi obsesión por Inuyasha, otro que es prácticamente un pequeño reportaje armado por mí misma acerca de los migrantes en Estados Unidos, también me he enfocado en aquellos que hablan de la búsqueda de empleo y, último pero no menos importante, una gran cantidad de esos posts emocionales que hablan de violencia y diferencias garrafales de género, lo usual.

Espero me ayuden a cumplir otras 100 entradas. Realmente si me leen 100 que si me lee una persona no me es tan relevante, lo importante es que mi mensaje siempre ayude, informe o divierta a alguien allá afuera, sin que Tenshi pierda su esencia. Tal vez llegue a mejorar lo que soy, cambiarlo un poco, pero no dejar de ser yo.

Con dos blogs, Facebook, Twitter, maestría y trabajo tengo para entretenerme un rato y para permitir encontrar ideas para futuros posts.

Disfruten los fríos días previos a la primavera y gracias por estos 100 escritos/artículos/posts leídos.

Tenshi

lunes, 11 de marzo de 2013

2 años

Hace dos años que el mundo se detuvo por un momento y volteó los ojos hacia Japón.

Era un día bastante normal, incluso aburrido. Por alguna razón me tocó escuchar las noticias y todo era Japón, sentía que no podía contener las lágrimas, no sabía qué hacer ni qué decir, con quién hablar o con quién compartir ese sentimiento. No había a quién decirle, en ese momento, que se me había parado el corazón y sentía que se me quebraba en mil pedacitos con sólo saber lo que había sucedido y la impotencia de no poder hacer algo por quienes estaban allá en ese momento.

Leía a blogueros en Japón, así me enteré de muchas cosas fuera del amarillismo de las noticias, porque es cierto que ningún noticiero decente podía traernos información más certera que las de aquéllos que lo estaban viviendo.

Un año 10 días después me tocó un temblor fuerte en la Ciudad de México, había sonidos de sirenas y la gente sólo esperaba a que todo pasara. Fue diferente, pero no me dio miedo. Quedó en una experiencia más y en un día de suerte para México, cero daños, eso sí uno que otro espantado y un puente caído, pero ningún humano herido ni peor.

Debo acostumbrarme a esos movimientos que me toman por sorpresa, he experimentado muy pocos en mi vida. Vivo en una zona no sísmica, en las raras ocasiones en que tiembla mi hermana entra en pánico, los demás lo tomamos con más calma. Pero debo acostumbrarme.

Hoy me queda el recuerdo, tengo la esperanza de estar en poco menos de dos años en Japón y tengo la esperanza de que para ese entonces el país se haya recuperado más de lo que lo ha hecho hasta ahora.

Muchos países han sufrido la furia de la naturaleza, lo importante es cómo se levantan de la catástrofe y no cómo la sufren. Japón se ha levantado magníficamente, pero recordemos que fue gracias a que ese día la gente se unió, las naciones del mundo voltearon los ojos a Japón y enviaron ayuda. Creo que para eso estamos todas las naciones, para apoyarnos unos a otros y no para hacernos pedazos o pelearnos por cosas sin sentido (islas, pruebas nucleares, energía...)

Tenshi

jueves, 7 de marzo de 2013

Mujeres

Nuevamente llega la fecha en que todos reflexionamos lo mal que estamos las mujeres frente a los hombres. Aunque hay muchos que dicen que eso debe hacerse todo el año, la fecha existe para recordar que lo que se ha hecho no es suficiente todavía. ¿Suficiente para qué? Para que las mujeres puedan pedir un trabajo con la misma confianza que un hombre, para que las mujeres salgan a la calle solas y no tengan que preocuparse de ser víctimas de violencia por no ir acompañadas de un susodicho macho, para que podamos hablar sin ser calladas ni debamos obediencia al sexo masculino. En fin, para que no tengamos que estarles recordando a los machos que somos tan seres humanos como ellos.

En ocasiones verán post muy pesados de mi parte en contra del hombre macho (no debe confundirse con el sexo masculino en general). Tal vez se deba a que vivo indignada de las cosas que me han pasado (disculpen el discurso yoyito) y verme indefensa... hasta ahora.

Cuando era pequeña, el imperativo dominante era que tus papás te golpeaban, con o sin razón, para desembocar su ira sobre la supuesta causa de su estrés (o sea la indefensa e inocente niña que hablaba con honestidad y pureza) por abrir la boca y decir la verdad o por hacer algo que jamás consideraste malo (un baño de burbujas, me parecía divertido en ese entonces), incluso los peores son los golpes cuando lloras o cuando te caes y ellos creen que a golpes todo funciona mejor.

Cuando crecí, mis delitos se limitaban a ser mujer y no callarme... siempre me ha gustado decir las cosas como se ven, si algo es verde digo que es verde... si alguien miente, yo no le sigo la mentira. Para el hombre macho soy una estúpida que no se calla y que nunca sabe lo que dice.

Pero decíamos, siempre me ha indignado que cuando necesité auxilio, no hubo un solo adulto que me defendiera o protegiera, todos apoyaban la forma de tratarme del hombre macho de la casa, incluidos profesores, tíos, conocidos. Cada vez que llegaba una visita a la casa, yo buscaba la forma de darles a entender que si se me ocurría actuar de alguna forma prohibida (no necesariamente mala o incorrecta), terminaría golpeada y castigada. Nadie le dio importancia, nadie los llevó a pagar su delitos...

Ahora, que el hombre macho ha envejecido y yo ya soy adulta, he aprendido a defenderme, aunque sea de las amenazas físicas. No digo que me hice experta en karate o algún arte marcial de autodefensa, mi físico no me permite dar alto rendimiento en nada... pero no dejar que me levante la mano, defender a mis hermanas y a mi mamá sí se puede hacer con el suficiente odio. Una vez bastó para demostrarle que el día que me vuelva a poner una mano encima, le soltaré violentamente todo el odio y los golpes guardados del pasado de una niña indefensa que ahora tiene quién la defienda.

Es triste saber que hasta que crecemos nos podemos defender, pero si somos mujeres siempre vamos a tener que esperar al príncipe azul que nos defienda. Es por eso que hoy mi reflexión tiene que ver con el aprender a defendernos solas, física y verbalmente, también debemos entender que si nos callan, vamos a hablar más (y peor, principio básico de mercadotecnia y censura).

Pero... tenemos salida de todo este machismo y bestialidad.

Educación: Entre mayor sea nuestro nivel educativo, mayor es la posibilidad de encontrar un empleo y no depender de ningún hombre. Esta dependencia económica genera violencia económica, luego verbal y por último física. Un plus acerca de convertirnos en mujeres con carrera profesional es que nuestra visión del mundo es más amplia, aprendemos a tomar los grandes ejemplos de mujeres de la historia y entendemos que siempre hay más de una salida y varias de ellas son muy diplomáticas.

Acondicionamiento físico: Sí, si no aprendes a golpear, te golpean, así es de fea la vida. No vamos a repartir golpes y provocar a los demás como los hombres suelen hacerlo, nuestra educación física debe ser defensiva. No se trata de promover la violencia, sino de saberla frenar en seco sin terminar con un ojo morado.

No callarnos: Si nos callan, seguir expresándonos. Si me impiden hablar, escribir. Si no me quieren publicar, tomar las redes sociales. Nunca sabremos de lo que somos capaces si callamos hoy.

Educar: A los hijos, a los maridos, a los hombres en general. La culpa de muchos males la tienen las facilidades que reciben los hombres por parte de sus madres/esposas. "Me regañó, pero le tengo la comida hecha". "Me gritó, pero su ropa ya está lavada". Si se les enseña a ser responsables de sus vidas, no estarán esperando a que una mujer lo sea por ellos.

No hacer: Lo siento, pero muchos errores surge de HACER... hacerles la comida, la cama, la ropa, la casa... Como mujeres no es nuestra obligación, cada persona es responsable de sí misma (párrafo anterior). Si quieren servicio doméstico, que lo paguen. Dejar de ser la sirvienta gratis que todo hombre sueña tener.

Ahora sí me extendí, pero el coraje que surge de saber que aún nos falta camino por andar para ser iguales no me deja fácilmente en paz. Si son mujeres, se acabó la época en que ellos son responsables de darnos libertad. Si son hombres, se acabó la época de la sirvienta/prostituta gratis, ahora todo se paga y caro, maduren.

Tenshi

sábado, 2 de marzo de 2013

Promesas rotas y mentiras

Hoy tengo una frustración extra a las normales de todos los días... y ya tengo algunas más acumuladas. Hay dos cosas muy molestas para mí, las personas que rompen una promesa y las que mienten (que para mí son el mismo tipo de personas).

Todo empezó hace unas semanas, empecé el año con un grado muy alto de motivación, incluso pensé que podría ser un buen año, pero me di cuenta de que algunas personas sólo saben empeorar. Una persona (que no me ha devuelto ni siquiera algunas de las cosas más valiosas que tengo) llegó con una propuesta de empleo temporal que ofrecía una supuestamente muy seria institución, obviamente acepté, al igual que otras  personas, incluso se lo ofreció a personas que no estaban en este país, quería que TODOS participáramos.

Para decidir si participábamos debían enviar unos trabajos que habíamos hecho anteriormente (en los cuáles mi participación no fue nada despreciable) y tal parece que les gustó, aceptaron y enviaron material para trabajar. Esta persona publicó en facebook que nos habían aceptado y nos iba a dar el material sobre el que trabajaríamos el martes siguiente. Fui el siguiente martes y no pasó nada, el jueves no fui por enfermedad y sí lo vieron (al menos eso dijeron), después fui el otro martes y esta persona me ignoró cuando le pregunté acerca del asunto, me tuvo haciendo otras cosas e ignoró el hecho de que yo estaba ahí esperando que cumpliera su promesa.

Al siguiente jueves terminé en urgencias, realmente no me importó volver a ese lugar a esperar a que me dieran falsas esperanzas. Cuando volví a ir, después de estar tanto tiempo incapacitada, las cosas se mantuvieron igual. Eso sí, en facebook se le hacía chistoso decir que de ese trabajo no me libraba, pero tal parece que se limitará a grabar mi voz, después de mil veces de que me diga que no pronuncio o entono bien. Esperaba lograr un aprendizaje (positivo) de esta situación, aprender cosas técnicas como edición de video, algún software nuevo, quizá tener contacto con esta institución (que es un contacto importante con Japón).

Pero lo único que obtuve fue el aprendizaje de no confiar en la gente y que si quiero algo debo obtenerlo yo, las promesas no son algo que valgan mucho en el lugar donde yo vivo. Además si me deprime un poco porque otra persona decide si soy incapaz de hacer algo sólo porque sí, sin darme motivos ni oportunidades, sin dejarme defenderme siquiera. Esto lo ha enfatizado más cuando me dice que todavía voy en cierto nivel de japonés y me ha dado a entender que soy y estoy retrasada en dicha materia.

Por otra parte, hay algo que hago una vez cada año o cada dos años, ir al cine. Ahí también he tenido mis problemas porque en definitiva no me gusta ir sola. Recuerdo una vez en que mis supuestas amigas me invitaron al cine, el último año en que estuve en la carrera, para mi cumpleaños, yo moría por ver Harry Potter. Llegando al cine no quisieron esperar y les pareció simpático cambiar por una comedia que ellas juraban que me gustaría (ver comedias no es lo mío) "Más barato por docena: 2". Toda la película comparándola con la primera, la cual yo no había visto. Mi cumpleaños, mi invitación, mi película, ninguna valió. Perdí el cariño por ciertas amistades sin palabra.

Otra razón por la que el cine me gusta es que no puedo ir seguido, no tengo permisos para nada y las clases de japonés me estorban para vivir mi vida últimamente, más que para ayudarme. Así que cuando alguien me dice "vamos al cine" y yo tengo la oportunidad, no me gusta desperdiciarla. Eso pasó este fin de semana, sin patrón y con dos noches para poder cumplir algo que no he hecho desde la vez que me salí de La Dama de Negro. E iba a ver, esta vez, una película que se llevó algunos Óscares el fin de semana pasado. Pero la primera noche se suspendió por algún pretexto malo y hoy porque hace frío.

Suelo ser confiada con la gente y cada vez que hacen una promesa, caigo. Pero estas caídas están muy duras y no son nada agradables. La gente prefiere faltar a sus promesas por comodidad, desidia, egoísmo, olvido, incapacidad... pero no se dan cuenta de que caen muy bajo ante los ojos de los demás, que pierden confianza y amistades, que pierden mucho. Si evaluamos lo que perdemos al no cumplir una promesa, abriríamos menos la boca para prometer lo que no podemos (o no queremos) hacer.

Por el momento, no me queda más que dejar de creer y esperar lo peor de todos, así tal vez, alguna vez logre salir algo bueno de otros seres humanos. Tal vez...

Tenshi

lunes, 18 de febrero de 2013

Karma

En diciembre tomé la decisión de no asistir este enero a clases de japonés, yo sabía que sería muy difícil para mí poder cumplir con maestría-japonés-vida, además quería pasar un poco más de tiempo en las tardes durmiendo que ya me está saliendo caro (en horas de sueño) tanto desvelo involuntario. Pero me inscribí.

Los primeros días de clase llegué a japonés motivadísima, pero terminé haciendo un gran coraje en las primeras semanas del curso gracias a promesas sin cumplir dentro de la clase. Y también pensé en dejar de ir.

Ahora estoy enferma, sin poder salir de casa a menos que alguien me lleve ya que no puedo manejar, terminé dos veces corriendo a Tizayuca de urgencias. La segunda de plano terminé en la sala de urgencias del Seguro. Nada grave, pero tampoco saben qué tengo. Eso sí, el dolor no me deja manejar. No estoy yendo a japonés.

No sé si sea karma o el destino o simplemente una serie de hechos aislados que me dicen que la decisión que tomé al principio tenía una razón de ser.

Debo entender que mis decisiones suelen ir de la mano de un sexto sentido al que a veces quiero ignorar e hiperracionalizar todo. Debo escuchar más a mi intuición y menos a mi cabeza.

Tenshi

domingo, 20 de enero de 2013

Cumpleaños, familia, enfermedades y tareas

Hace un rato que no entro a escribir por estos rumbos. Me he concentrado en el blog de uñas al grado que Ernie-kun ya me dijo que es el que más actualizo. ごめんね。Por una parte me da gusto que a veces también me lean hombres en ese blog.

Les platico, hace una semana fue mi cumpleaños, mientras que el de mi abuelita fue en esta semana. Pero para poder reunir a toda la familia (o a la mayoría), juntamos los dos cumpleaños en una sola fiesta en casa de mi abuelita.

Estas reuniones implican comer mucho. En esta ocasión mi abuelita cocinó un guisado con carne, champiñones y rajas, realmente muy rico. Siempre me hace un guisado especial en mi cumpleaños que me da a escoger con anticipación. Siempre pido lo mismo: torta de camarón. A ver si después les paso la receta. Es un guisado que simplemente me encanta, puedo comerlo casi diario y se encuentra en los primeros lugares junto con el sushi y los camarones empanizados. Este guisado fue sólo para mí y lo desayuné hoy en lugar de comerlo en la fiesta. También otras cosas ricas como tlacoyos y sopes, hechos por abue. Mi mamá preparó arroz blanco y una de mis tías llevó papas con longaniza (de soya). Uno de mis tíos preparó parrillada. De postres tuvimos un mousse (o como se escriba) de queso con fresas y moras encima, pay de queso, pastel de cajeta y gelatina de sabores.

Por otra parte, desde noviembre me enfermé de gripa, la tos no se me quitó (hasta ahora tengo todavía) y en diciembre caí enferma nuevamente. En esta semana me tocó ver a mi quiropráctico y me hizo algunas recomendaciones para que ya no tenga que llenarme de medicamentos innecesarios. También me dio mi jalón de orejas (literal) para subirme las defensas. Funcionó bastante bien porque ya tengo desinflamadas las anginas. Pero me dice que tal vez tengo alergias y eso es lo que no me deja en paz. Espero ansiosa el momento de salir de este pueblo e irme a un lugar con menos polvo. Ya después les contaré más de mi doctor, que parece que siempre termina componiendo todo lo que traigo descompuesto por dentro, espalda incluida.

Ya por último, entre mis narraciones de principio de año. Ya estoy en el penúltimo trimestre de la maestría. Con las dos materias que estoy cursando ahorita, ya sólo son 3 las que restan para acabar. En junio seré libre (de tareas y gastos) para ser Master en Mercadotecnia. La verdad estos últimos meses han sido más pesados que al principio, pues la desmotivación puede crecer conforme pasa el tiempo. Pero veo que he aprendido mucho y veo el mundo desde otra perspectiva. Si veo hacia atrás, creo que ya no volveré a ver las cosas igual.

También tengo nuevas obsesiones, así que esperen entradas de Anime (¡¡¡por fin!!!). Seguiré actualizando mi blog, a veces más ausente que otras, pero aquí sigo y seguiré.

Gracias por leerme.

Tenshi

miércoles, 9 de enero de 2013

Comida y más comida

Acabado oficialmente el puente Guadalupe-Reyes, es hora de iniciar las dietas... hasta que llegue el 2 de febrero. Aunque acerca de algunas de estas costumbres ya les había hablado anteriormente. Este año el enfoque será en la comida en las fiestas decembrinas.

En México empezamos la fiesta desde el 12 de diciembre, celebrando a la Virgen de Guadalupe. Hay un dicho en nuestro país que dice "en México no todos somos católicos, pero todos somos guadalupanos". La devoción a esta virgen hace que se forme una de las peregrinaciones más grandes del mundo dedicadas a una virgen. Claro que ese día no pueden faltar el pozole, los tacos, las tortas, todo lo que se les pueda ocurrir para conmemorar la fecha.

Por algunos días previos a Navidad se celebran las posadas (no estoy segura si son 14 ó 16), que muchos en otros países conocerán como ocasión de romper piñatas. Pero es una conmemoración del tiempo en que José y María estuvieron pidiendo posada en Belén (según la Biblia) para que pudiera nacer su hijo. Diario se repiten y a cada casa (de los que quieran participar) le toca "dar posada" a los "peregrinos". Dar posada se refiere a ser la última casa de la noche en la que se pide posada y es aquí donde se acepta que entren los peregrinos; usualmente es la casa a la que le toca invitar el café, el pan, la cena, es en la que se rompe la piñata, entre otras tradiciones propias de la religión.

Después viene Navidad. En esta fecha, independientemente de lo que se conmemora realmente, las familias se reúnen y hacen cenas más grandes de lo que usualmente hacen en todo el año. Una cena típica contiene un pavo o un pollo, usualmente relleno; o un lomo o pierna de cerdo (puerco, chancho) guisada con algún tipo de salsa picante o dulce. Se suele agregar una pasta, en la mayoría de los casos es espagueti aunque en la casa a veces hacemos lasagna. Se prepara una ensalada de manzana y otra llamada "ensalada Nochebuena" que emula el color de la flor de nochebuena (ahora entiendo el nombre) ya que es prepara con betabel (remolacha), pero también lleva otras cosas como cacahuate, jícama y varias cosas más que rara vez me entero, usualmente se prepara una de las dos ensaladas pero si la cena es grande se pueden hacer de las dos. Por último, se brinda con sidra o algún vino.

Año Nuevo es prácticamente lo mismo, aunque con algunas tradiciones que igual ya les platiqué (muy raras algunas). Quisiera incluir aquí en la cena el bacalao y los romeritos, aunque ambos platillos son típicos también de Navidad.

Pero falta una celebración más, día de Reyes. Ese día, aparte de esperar regalos, es para comer rosca (roscón) con chocolate calientito. Es aquí cuando nos damos cuenta de que necesitamos una dieta urgente.

Aunque la dieta no dura mucho, ya que el día 2 de febrero se celebra la Candelaria (otra virgen). La costumbre es que, si les tocó muñequito (niño Dios, niño Jesús) en la rosca, les toca invitar los tamales el día 2. Así que se rompe la dieta nuevamente.

A los lectores internacionales, ¿qué es común comer en las fiestas de diciembre?

Nos seguimos leyendo.

Tenshi

jueves, 3 de enero de 2013

Abuso del cliente... en Infinitum

Navegando en la red encontré datos de conexión de internet en algunos países, en donde a México le va bastante mal en el ranking, de hecho es el país con la conexión más lenta y más cara del mundo. No es sorpresa.

En enero de 2012 hubo una falla muy importante de internet en mi casa, lo cual nos dejó sin el servicio por más de dos semanas. El problema fue el router que Telmex (teléfonos de México) nos provee, así que nos lo cambiaron por uno "nuevo"... es decir, otro sin caja pero funcional.

El técnico que nos llevó el nuevo router me mencionó que estoy con una velocidad de 1 Mb, pero que tengo contratados 2 Mb en el paquete de internet que nos vendieron. Me enseñó dónde verificar esta información a través de mi computadora y me indicó qué decir al momento de poner mi queja. Me pidió no mencionar que él había notado este error, pues ellos tiene prohibido decirnos de algún error que nos pueda beneficiar y lo podrían castigar por ello.

Así que hablé a Telmex, les mencioné que encontré en mi computadora que la velocidad es menor a la que ellos me vendían y tardé como dos meses (entre quejas y llamadas) en obtener una respuesta ya que cada vez que llamaba la persona que me atendía tomaba nota del error desde cero y no sabían de lo que hablaba. Cuando por fin me supieron responder, dijeron que al lugar donde yo vivo (al fondo de mi pueblo) no llega más de 1 Mb, que era imposible que yo obtuviera 2 Mb. Prácticamente me dieron a entender que un mega viene empujando al otro.

Hace poco hablé para que me pasaran a facturación y me reembolsaran mi Mb faltante, pero dijeron que estaban trabajando en darnos un mejor servicio y que pronto (me sonó a "algún día, pero no hoy ni mucho menos mañana") aumentarían mi servicio a 3 Mb.

Lo que no entiendo es cómo me dicen que me darán 2 Mb extras cuando ellos mismos me habían asegurado que es imposible que la velocidad sea mayor, pero cuando quiero que me paguen el excedente me dicen que sí van a poder.

Conclusión

Un monopolio es sinónimo de estar atados a un mal servicio, tal es el caso de la telefonía (ya no hablemos de las televisoras) en México. Usualmente las empresas promueven un servicio muy atractivo y después no pueden brindarlo porque no tienen la capacidad. La ineficiencia de Telmex se suma a su pésima capacidad de comunicación interna, en la que se nota que no saben siquiera escribir el problema del cliente, haciendo que se tenga que explicar cada vez el mismo problema a diferentes humanos.

Por ahora sólo queda esperar... a que llegue un mejor servicio de internet (por cable) a las zonas alejadas como mi pueblo. Porque esperar a que Telmex mejore su servicio no va a dar muchos frutos.

Tenshi

Navidad y Año Nuevo

Navidad nuevamente, signo de que el año se acabó y no hay mucho que podamos hacer al respecto. Tal vez suene muy grinch, pero no es mi fecha favorita del año. Me gustan las decoraciones, las luces, las buenas intenciones, la música, el ambiente, la convivencia pacífica entre los seres humanos... pero me pregunto, ¿por qué a mí me tienen que tocar justamente estos seres humanos para convivir? En fin, razonaré más acerca de este tema en privado.

En 2012 me enfermé dos veces cerca de fin de año. La primera vez fue en noviembre, ahora en diciembre, dos días antes de Año Nuevo. No fue bonito, ya que tomar tanto medicamento es desagradable (las inyecciones las tolero). Así que el año se fue con enfermedad y recibí al nuevo con enfermedad. Espero no sea un patrón de conducta en 2013.

Reflexionando un poco en estas fechas (no puedo hacer otra cosa mientras estoy enferma), vi que no he formulado mis propósitos de año nuevo. En serio, no los he pesando... mucho.

Empecemos por lo primero, 2012. Este año me trajo nuevas amistades, un examen de japonés, un año lleno de materias de maestría, vacaciones de semana santa con la familia que siempre son muy buenas, buenas noticias, malas noticias, revisité el pueblo de mi mamá, un año entero de japonés (yupi!!), algunos reencuentros, más enfermedades, diagnóstico de migraña, libros leídos, muchos comerciales vistos y muchas nuevas obsesiones como el Nail Art y nuevamente Inuyasha (me enamoro de este anime/manga cada vez que lo veo/leo).

Pero para 2013, aún no tengo idea de que me depara el destino para semejante año. Primero es el año en que acabaré la maestría, después de haberla iniciado en 2011. También es el año en que debo empezar a juntar todos mis documentos e iniciar los trámites para irme a Japón. Pero aparte de eso, inicio en la incertidumbre este año.

Tengo pocos propósitos, más modestos quizá.


  1. Aprender más japonés
  2. Ahorrar para mi viaje a Japón
  3. Hacerme más diestra en el Nail Art
Este año no sé si leeré más libros, si mejoraré calificaciones o si me irá mejor en el amor. Hay una sensación de libertad al no tener la certeza de todo, espero así se mantenga el 2013, un ratito más. Claro, sé que seguiré escribiendo todo este año.

Y ustedes, ¿alguna vez han empezado un nuevo año con tanta incertidumbre?

Nos leemos a la próxima.

Tenshi